La capital del Huila atraviesa un preocupante repunte en los casos de homicidios, situación que ha encendido las alarmas entre las autoridades locales. Con el reciente asesinato de un joven de 18 años en el barrio José Eustacio Rivera, la cifra de muertes violentas en septiembre ascendió a siete casos, marcando un contraste con la disminución registrada en otros delitos.
De acuerdo con el secretario de Gobierno de Neiva, José Ferney Ducuara, si bien las acciones de seguridad han permitido una reducción significativa en hechos como el hurto a personas (47 %), la extorsión (92 %) y el hurto a celulares (92 %), la violencia homicida sigue siendo uno de los mayores retos para las autoridades.
“La situación más crítica se vivió en los meses de julio y agosto, cuando se registró un incremento considerable en los homicidios, muchos de ellos vinculados con población juvenil”, señaló el funcionario, quien destacó que el fortalecimiento de la presencia policial y el trabajo articulado con la comunidad son claves para revertir esta tendencia.
Ante el panorama, la administración municipal ha reforzado el toque de queda para menores, estrategia que busca prevenir que jóvenes sean instrumentalizados por bandas delincuenciales. Además, se anunció la entrega de 15 motocicletas y vehículos a la fuerza pública para mejorar los patrullajes y el tiempo de respuesta.
Pese a estos esfuerzos, el homicidio del joven Andrés Dávila Ramírez —asesinado por hombres armados— evidencia la persistencia de la violencia en la ciudad y plantea nuevos desafíos en materia de seguridad ciudadana.
🚨 Las autoridades reiteran el llamado a la comunidad a denunciar cualquier actividad sospechosa y a colaborar con la fuerza pública para contener el aumento de muertes violentas que hoy preocupa a Neiva.