En varias zonas del sur de Colombia, donde operan las disidencias de las FARC, se ha evidenciado la imposición de reglas de convivencia comunitaria establecidas por estos grupos armados ilegales. Un cartel difundido recientemente en redes sociales revela el tipo de “normas” implementadas, acompañadas de multas económicas que alcanzan hasta los 10 millones de pesos y sanciones con trabajo comunitario.Incluso el chisme es castigado con multas millonarias y trabajo comunitario.
Entre las disposiciones impuestas, se destacan:
🔸 Multa de $5 millones por chismes o bochinche, además de 8 días de trabajo comunitario.
🔸 Prohibición total de venta de licor de lunes a jueves, con castigos de 8 días de trabajo.
🔸 Multas de hasta $10 millones por conflictos de pareja.
🔸 Expulsión inmediata para drogadictos y violadores, y decomiso de animales que anden sueltos.
🔸 Sanciones por tala de montaña, no sembrar cultivos, o incumplir deudas en tiendas.
Las reglas también incluyen detalles extremos como una multa de $1 millón por cada puño durante una pelea, y la obligación de todos los propietarios rurales de sembrar plátano o yuca, so pena de sanción.
Este tipo de normativas reflejan el poder de facto que las disidencias ejercen sobre las comunidades, suplantando el papel del Estado, imponiendo su propia justicia y control social, y generando temor entre los habitantes.
📍Autoridades locales y organizaciones defensoras de derechos humanos han alertado sobre estos hechos, que vulneran la autonomía de las comunidades y configuran un escenario de control armado e intimidación civil.