Opinión De Mario Benedicto Parra:Freud: 127 años de un clásico – Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, es sin duda, un clásico del pensamiento del siglo XX. Nadie podrá disputarle su hazaña. Sus escritos son
de una calidad ensayística y reflexiva que causa emoción y capacidad de
propuestas y concejos. Hace poco leí “Psicología de las masas”, un ensayo
cuya influencia debe advertirse en todas las reflexiones sobre este tema -las
masas- que en el período de entre guerra fue dominante.
Freud con su hazaña en su obra magna, “La interpretación de los sueños” –
publicada en 1899-, un libro de una osadía infinita, da a entender que si
pudiéramos escribir nuestros sueños con todos sus detalles estaríamos
desarrollando y produciendo una obra entre sábanas con la realidad al
momento de escribir. A veces soñamos con tantos detalles que nos
asombramos de las tantas ideas que nos salen del inconsciente.
Freud genera todavía controversia, hay opiniones que lo cuestionan. Tuvo la
osadía de internarse en la sexualidad, en la diferenciación sexual y en la
debilidad que la sexualidad puede producir en nuestras convenciones
sociales y culturales. Obras como “Los Tres ensayos sobra la visa sexual”
tiene, aún hoy, carácter escandaloso al referirse sobre la libido, las
aberraciones sexuales, la sexualidad infantil, la metamorfosis de la
pubertad, entre otros temas.
Freud, consciente de su doctrina, por cierto, novedosa, se resguardó en la
responsabilidad científica como forma de contrarrestar las críticas de que era
objeto, la mayoría procedentes de la sociedad médica de la época. Su trabajo
intelectual se despliega en la práctica de una institución, la psicoanalítica.
Freud es mucho más que un clásico que deja al mundo una obra literaria, es
un clásico vivo que conmociona, hoy como ayer, conciencias y voluntades.
Fue un personaje que conoció el lema: “Conócete a ti mismo”. Hoy más que
nunca deberíamos saber que ésta constituye ese principio de vida con las
formas y figuras del espíritu y con sus concreciones lingüísticas -mitológicas,
literarias, religiosas-.
Coda 1: El presidente debe enfocarse en resolver los problemas reales del
país: empleo, salud, inflación, productividad del campo, las víctimas de los
desastres naturales, combatir la evasión y la elusión, trabajar por la eficiencia
fiscal, entre otros muchos temas y dejar de pasearse con pistola al cinto
afirmando defender la libertad y la Constitución mientras socava pilares
como la libertad de prensa y utiliza instituciones culturales para promover su
ideología echando bendiciones y convocando a Cristo como legitimador de su
autoritarismo.
Coda 2: El presidente expidió el decreto 1599, fijando el Presupuesto
General de la Nación para 2027, después de caerse en el Congreso, por
$634,9 billones, un 14,2 % más que el de este año, aprobado por el gobierno
anterior. Algo contradictorio cuando en campaña hablaba de recorte y
eficiencia fiscal.
El Huila fue uno de los departamentos afectados con el recorte de 236.000
millones de pesos. Durante el gobierno de Gustavo Petro, el presupuesto
para el Huila fue mayor que el que hoy se proyecta bajo la administración de
Abelardo de la Espriella. Los huilenses respaldaron masivamente al nuevo
presidente y es grave que ese apoyo en las urnas termine convertido en
menos recursos y atención para el departamento.
¡Hasta pronto!