El comerciante Faiver Muñoz “Ñapita” como cariñosamente le dicen en Campoalegre empezó a laborar nuevamente con el centro de embellecimiento automotriz donde se lavan carros y motocicletas.
Lavadero Ñapita sufrió grandes pérdidas tras la avalancha que azotó a Campoalegre, hoy es símbolo de lucha entre los comerciantes. “Nosotros perdimos todo, el río se llevó nuestra empresa familiar, pero el río no logró arrebatar el amor por mi familia y mi pueblo aquí estamos parados con la fe puesta en Dios para continuar trabajando y emprender un nuevo rumbo con nuestra labor, invito a todos los afectados de la avalancha que salgamos adelante retomemos las labores y a trabajar unidos para sacar a nuestro pueblo adelante” manifestó emocionado Faiver Muñoz.
Lavadero Ñapita está ubicado en la curva el antiguo matadero viejo y invita a los Campoalegrunos a lavar su motos y carros para apoyar su negocio.
