CAMPOALEGRE, NO ES COMO LO PINTAN

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La Capital Arrocera del Huila, tierra fértil y de gente honesta y laboriosa, pueblo fundado por personas generosas y de entrañable vocación agrícola solamente bullía en sus mentes de otroras epocas, el ejercicio sano del trabajo, todavía no germinaba la práctica nociva de la perversión y el mal al prójimo como arma o herramienta para obtener riquezas personales en detrimento del principio de igualdad en la explotación de la tierra.

Pero con el paso del tiempo, luego de dos largas centurias, Campoalegre, ha logrado sortear múltiples talanqueras, se constituyó en el reciente pretérito en una ciudad agroindustrial que hoy todavía se refleja ese desarrollo urbanístico y económico, aunque con políticas financieras que hoy menguan la economía al agricultor pero existe la fuerza incontrovertible del hombre del campo que con tesón quiere labrar la tierra como legado inquebrantable de nuestros ancestros.

Con el trasegar del tiempo y la influencia nacional sobre los problemas de orden público, el desempleo, los desplazamientos de los campesinos a las areas urbanas y la inseguridad, incidieron notoriamente en esta municipalidad, especialmente con la llegada de gentes con extrañas costumbres y elemenos de dudosa ortografía, influyeron en la imagen de Campoalegre a nivel departamental y nacional como un pueblo peligroso y de allí que esta investidura también cobije a las personas honradas, trabajadoras y pacíficas y de sanas costumbres que somos la gran mayoría de los campoalegrunos, en un 99 por ciento y que acatamos la Constitución y leyes legalmente instituídas
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En el inventario de las autoridades, se ha podido establecer que quienes han sido capturados como milicianos, delincuentes comunes y quienes han instalado y explosionado granadas de fragmentación o petardos atentatorios contra personas e inmuebles en este municipio, tienen regularmente un amplio prontuario delictivo y cuyo origen es generalmente con procedencia de otros departamentos como Caquetá, Antioquia, Cauca y la Costa.

Nuestra idiosincracia e identidad cultural es la de gente honorable, trabajadora, digna y de sanas costumbres y además gente alegre que hace honor a su nombre a Dios gracias y a nuestros abuelos que nos enseñaron lo que vale el trabajo y la decencia.