Escándalo de presuntas interceptaciones o “chuzadas” involucra a ingeniero de sistemas oriundo de Campoalegre, se trata de Carlos Enrique Otero quien es señalado de haber participado con otras tres personas más del Terminal de Transportes de Neiva en la lectura de chats privados de una funcionaria que laboraba en la empresa de transporte.
Nuevamente fue aplazada la audiencia preparatoria por el caso de la presunta violación ilícita de comunicaciones, perpetrada por Carlos Enrique Otero, Gloria Elsa Vidarte, Dúver Antonio Sánchez y el ex gerente de la Terminal de Transporte de Neiva, Miguel Humberto Téllez. Sus abogados adujeron falta de una prueba técnica, que requiere la defensa para este caso.
Fue aplazada la audiencia preparatoria por el caso de presunta violación ilícita de comunicaciones en la que presuntamente incurriría Miguel Humberto Téllez, quien fue en 2009 el gerente de la Terminal de Transportes de Neiva y tres funcionarios más de esta entidad.
Según el documento de imputación, el ex administrador de la terminal habría violado la intimidad de dos funcionarias de la entidad, al acceder ilegalmente a conversaciones privadas en una red social entre noviembre y diciembre de 2009.
En ausencia de la defensa
En esta audiencia no se presentaron tres abogados. El único que se presentó, y ya retardado, fue el abogado Cheiver Cuenca, defensor de Dúver Antonio Sánchez, quien era el jefe jurídico de la Terminal. Los defensores que no se presentaron fueron los abogados Carlos Vidal, quien defiende al ex gerente Téllez Murcia; y Orlando García, abogado de los ingenieros Carlos Otero y Gloria Vidarte.
Según Andrea del Pilar Garrido Ramírez, quien se considera víctima del presunto delito, “los defensores solicitaron aplazamiento supuestamente para pedir una prueba técnica, pero no nos especificó para que tiempo. Sin embargo el juez la aplazo para el 28 de julio a las 2:30 de la tarde. De todas maneras, se realizó la audiencia en presencia de mi compañera Patricia Camacho y del abogado de Dúver Antonio”, dijo.
Los hechos
“Ellos los que hicieron fue ingresar al correo personal de mi compañera Silvia Patricia Camacho. Quisieron hacerlo conmigo también, pero yo no les permitía a ninguno que ingresaran a mi computador sin que yo estuviera. Con Silvia sí lo hicieron porque ella si daba permiso para que se sentaran a ver el computador de ella. Entonces, lo que hicieron fue ingresar al correo personal de ella que era el Messenger, y fue donde nos encontraron las conversaciones”, recordó Andrea del Pilar.
La denuncia argumenta que fueron los dos ingenieros, Carlos Enrique Otero y Gloria Elsa Vidarte, quienes instalaron un software que permitía canalizar todas las informaciones de chat a una carpeta. Esta información, según Silvia Patricia Camacho, fue divulgada entre los empleados de la Terminal.
“Yo había revisado el computador, donde había encontrado una carpeta en la que se guardaban todos los historiales de las conversaciones de Messenger que teníamos entre nosotras dos. Un aprendiz del SENA, llamado Jorge, borró ese programa para que no volvieran a ingresar”, dijo Silvia Patricia.
Según el fiscal primero seccional quien lleva este caso, por este hecho punible no habría cárcel para los implicados, pero si una sanción monetaria. Según el ente acusador, se está ante un caso compendiado en el Código Penal que abraza penas menores a cuatro años de presión, por lo que son excarcelables.
Escrito Por el Periodista : Jhon Fredy Nagles
