CON HONRAS FUNEBRES DESPIDEN AGENTE DE LA POLICIA EN CAMPOALEGRE

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DETRAS DEL FERETRO, HECTOR PADRE DEL PATRULLERO,  ESPERANZA LA PROGENITORA Y DOS HERMANOS DE DIEGO FELIPE GUTIERREZ BARREIRO.
En medio de imágenes de condolencia se llevaron a cabo las exequias de Diego Felipe Gutierrez Barreiro.

Con varios impactos de bala en su cabeza, fue encontrado muerto el patrullero de la Policía Nacional, Diego Felipe Gutiérrez Barreiro, quien había sido secuestrado el pasado 31 de agosto, en el municipio de Saravena, departamento de Arauca.

Sin vida apareció el patrullero de la Policía Nacional, Diego Felipe Gutiérrez Barreiro, quien desde el pasado 31 de agosto habpia sido secuestrado al parecer por miembros de la guerrilla de ELN, en el municipio de Saravena, departamento de Arauca, donde actualmente prestaba el servicio de escolta a alcalde de la población.

Diego Felipe Gutiérrez. QPD
Diego Felipe Gutiérrez,QPD

El cuerpo del uniformado fue encontrado por campesinos en una vía rural de la vereda Barrancones que de Saravena conduce a la población de Fortul, el sábado en la tarde.

De acuerdo al parte entregado por Medicina legal, el uniformado fue asesinado de cuatro balazos en la cabeza. “El occiso presenta cuatro impactos de bala en el rostro”, dijo un vocero oficial.

La noticia de la muerte del joven patrullero, causó consternación y conmoción en la familia y habitantes del barrio El Centro en el municipio de Campoalegre, de donde era oriundo. “Mi mamá esta delicada de salud. Es un golpe muy duro el que hemos sufrido en la familia”, manifestó Andrés Gutiérrez Barreiro, hermano del uniformado, quien deja una niña de cinco años de edad.

HECTOR GUTIERREZ PADRE DEL PATRULLERO Y FAMILIARES CERCANOS OBSERVAN CON NOSTALGIA.

Diego Felipe, de 26 años de edad, al parecer fue sacado engañado de la Estación de Policía de Saravena el pasado sábado 31 de agosto por unas personas, con quienes compartió en un establecimiento del barrio Las Flores, de donde varios hombres armados lo introdujeron en un vehículo llevándoselo con rumbo desconocido.

La versión fue entregada a la prensa local por el comandante del departamento de Policía en Arauca, coronel Wilson Bravo Cárdenas, quien atribuyó el hecho a la guerrilla del Eln y ofreció una recompensa de 20 millones de pesos.