Opinion: ARGUMENTOS FALACES Por: Mario Parra – El principal argumento de la oposición en contra de las negociaciones de la Habana es “paz sin impunidad”, por considerarlo un acuerdo para favorecer a los jefes de la Farc que han cometido delitos de lesa humanidad. Este argumento resulta inaceptable “moralmente” porque más que considerarlo un acuerdo para la impunidad se trata de desprestigiar el proceso y desinformar al pueblo colombiano.
Cabe recordar que el lider de la oposición hizo un acuerdo con los paramilitares donde se perdonó arbitrariamente a quienes convirtieron a Colombia en un infierno sangriento, pues no se consultó al pueblo mediante plebiscito o referendo alguno. En aquella oportunidad el gobierno montó la farsa de “Justicia y Paz”, cuyo resultado, según el Centro Nacional de Memoria Histórica, fue la impunidad de más de 42.000 homicidios cometidos por las cabecillas paramilitares; de los 31.671 paramilitares desmovilizados, tan sólo 890 fueron judicializados y 32 condenados a penas entre cinco y ocho años de privación de la libertad de los cuales, la mayoría ya está en libertad. ¿Esto, luego no se llama impunidad?
Esa impunidad es el eco de los argumentos falaces que pregona la oposición para oponerse al proceso de paz, cuando ellos en su momento aplicaron sin ningún obstáculo ni oposición de nadie la impunidad de quienes accionaron las motosierras que sólo dejaron víctimas de los atroces crímenes que se cometiron.
¿Cómo espera la oposición sacar provecho de sus mediocres argumentos, si no tiene autoridad moral para atacar el actual proceso de paz? ¿Qué decirles a los colombianos esbozando argumentos contradictorios a la realidad cuando es evidente que ellos hicieron lo mismo con los paramilitares? La “paz sin impunidad” no deja de ser ridículo para quienes conocemos que pasó con el acuerdo del gobierno Uribe y los paramilitares.
Esa impunidad que atacan hoy los señores de la guerra fue la destinada a los paramilitares en el marco de la mal denominada “Ley de Justicia y Paz”, y digo mal llamada, porque ni hubo justicia ni paz, ni verdad ni reparación de víctimas.
La “paz sin impunidad” es sólo un pretexto de la extrema derecha para interponerse al proceso de paz, cuando en todos los procesos de paz que se han realizado en el mundo ha habido impunidad; ningún proceso ha sido perfecto porque lo que prevalece es la vida humana y la reconciliación nacional y no la cárcel como única forma de justicia punitiva, máxime cuando hemos estado en guerra por más de 50 años.
De otra parte, no hay que ser sabio ni politólogo para llegar a la conclusión de que los señores de la guerra no quieren que se sepa la verdad que están obligados a contar los guerrilleros y los militares, ni los hacendados y empresarios que “forzosamente” financiaron el paramilitarismo, porque lo más seguro es que se descubran muchos otros oscuros episodios.
No nos digamos mentiras pero en este país muchos tienen que ver con la violencia: En primer lugar, los gobiernos de turno, por corruptos, por tolerar la corrupción, la desigualdad, la inequidad, el abandono de los menos favorecidos y por excluyentes sin pudor, en segundo lugar, los guerrillas que surgieron como expresión ideológica de lucha de clases, la corrupción, la exclusión y la creación del Frente Nacional que se amancebó con el poder y en tercero, los paramilitares que surgieron ante la incapacidad del Estado de asumir sus responsabilidades y de la mangula con el establecimiento, por eso no queremos más demagogos mediáticos que hacen apología a la bandera negra, al radicalismo y al fascismo.
Es hora de que dejen ya de manipular con sus retahílas. Existen fanáticos radicalizados en las redes sociales que publican memes con frases huecas y argumentos raquíticos en contra del proceso de paz, en contra del gobierno y del Presidente con sed de venganza y expresiones de odio, propio de comunidades salvajes, todo motivado por una ideología radical que nada tiene de Centro y menos de Liberal.
La gente no debe dejarse engañar por todas las falsedades que pregona la oposición, los acuerdos están a disposición de todos en internet (http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co), de manera que invito a leerlos y no creer en lo que dicen los amos de la guerra, pues el futuro de Colombia no se puede fundamentar en falsedades, mentiras e idioteces.
Me despido con esta reflexión: Mantener el odio y pregonar la guerra no es bueno, prefiero un mal arreglo que un buen pleito como decimos los abogados. ¡Hasta pronto!
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