Opinión De Mario Benedicto Parra: Alcaldes, ¿hasta cuándo?

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Opinión De Mario Benedicto Parra: Alcaldes, ¿hasta cuándo? – Alcaldes llegó el momento de cambiar la historia de los festejos populares, las corralejas y las cabalgatas urbanas son actividades indolentes y violentas en las que se martirizan animales indefensos sin justificación alguna.

Diferentes medios de información publicaron lo que pasó en El Espinal y de cómo un grupo de personas mata salvajemente a puñaladas a un toro herido tras desplomarse parte de la gradería. Seis personas muertas, entre ellas un niño de tres años, y más de trescientas lesionadas es el funesto saldo del lamentoso hecho.

Se ha dicho que cada pueblo se desenvuelve según ciertas herencias culturales, pero es hora de que empecemos a evolucionar, cambiar y asumir una actitud más compasiva y humanista para que se acaben en Colombia los ridículos espectáculos llamados “corralejas” que atentan contra los indefensos animales y ponen en peligro a los humanos que arriesgan sus vidas por un poco de dinero y diversión.

¿Hasta cuándo los negocios de unos pocos van a seguir tapando la sangre de humanos y animales, haciéndonos creer que esos espectáculos salvajes son actos culturales? Para unos pocos, en este negocio, los muertos y los heridos son una inversión que se teje en complicidad con los alcaldes, entidades públicas y privadas que ayudan a mantenerlo. ¿Cuánta gente más deberá morir y quedar lisiada de por vida?

Ni hablar de las corridas de toros, en las que se somete al enfurecido animal a continuas heridas, pues la circo-diversión exige que entre más lento muera el toro, más larga es la función y más imponente el ego del “matador” y de los espectadores que festejan su muerte, tal como se hacía en el “circo romano” hace siglos.

Tampoco se comprende el aporte cultural de las cabalgatas, cuando se somete a los equinos a la crueldad, imponiéndoseles galopar sobre el pavimento donde las altas temperaturas calientan el asfalto y el ardor en los cascos de estos animales se torna infernal. Muchos equinos son sometidos a este suplicio y exhibidos en condiciones no adecuadas.

Alcaldes, las cabalgatas deben ser ecológicas, rurales, para que los equinos cabalguen en su entorno natural. Esperamos que el próximo alcalde de Neiva y los demás alcaldes del departamento del Huila acaben con las tales cabalgatas sampedrinas urbanas.

El Huila y el Tolima han demostrado que no tiene dirigentes políticos con una mente abierta acorde con los tiempos modernos que prohíban de una vez por todas las corralejas, las corridas de toros y las cabalgatas urbanas, como lo han hecho en Medellín, Cali, Bucaramanga y Pereira. Seguir con esta estupidez de abuso animal es un atropello a la razón.

Hay que resaltar que es innegable el número creciente de colombianos que cada día se une y se opone a la violencia y el maltrato animal para que no sigan ocurriendo hechos como el de El Espinal, ya que muchos alcaldes no están dispuestos a cambiar sus fiestas. ¡Hasta pronto!