REMEMBRANZAS: EL SAN JUAN UNA FIESTA YA OLVIDADA

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Me encontré en un viejo baúl una carta fechada el dos de julio de 1962, donde un estudiante de esa época le cuenta a un compañero como le fue en las vacaciones de medio año en una hacienda de Llano grande. La carta en su parte interesante decía así.” unos primos me invitaron a pasar el San Juan en una hacienda de Campoalegre. Recuerdo algunos platos que acostumbran en esa región y los cuales yo disfrute, Consumimos tamales generalmente en los desayunos o en las comidas estos fueron preparados por doña Oliva, hermana del dueño de la finca. En su preparación mesclaba guiso de arroz con rodajas de papa también le agregaba un huevo cocido entero, un trozo de carne de res, otro de pollo uno más de marrano y un pedazo de longaniza. Esta preparación se envolvía en hojas de plátano y se cocinaban nuevamente. El plato principal de estas fiestas era el asado huilense y en la finca el encargado de prepararlo y asarlo fue don Arturo, esposo de la guisandera oficial de la finca. La matanza del chivo y el marrano se realizo el 22 antes del amanecer, se escogen las partes del puerco más apropiadas para ser asadas y de inmediato es adobada con los siguientes ingredientes: Ajo, cebolla larga, comino entero, pimienta, clavo de olor, poleo, eneldo, canela, nuez moscada, mostacilla, naranja agria y vinagre. Se deja reposar un dia y el 23 se aso en tiestos de barro dentro de un horno del mismo material. Del puerco tambien se utilizaron ciertas partes como la sangre y las vísceras para preparar la fritanga, muy sabrosa por cierto El 24 de junio disfrutamos de este manjar en todas las comidas.

Compañero, nunca había probado carne tan deliciosa en mi vida, Disfrutamos también de aguardiente, mistela y chicha, bebidas con algún grado de alcohol, elaboradas en la misma finca por don Guillermo, propietario de la finca.

Para el aguardiente contaba don Guillermo con un alambique o sacatín casero que solo usaba para estas festividades y para el consumo únicamente en su hacienda, me gusto mucho la Mistela gustosamente me explicaron su preparación que básicamente es la siguiente: Al aguardiente o la champaña se le agrega hierba buena, mejorana y miel de azúcar se deja fermentar cierto tiempo y luego se embasa en botellas tipo vino y a disfrutar la bebida.

Degustamos otros productos comestibles en la finca como los embueltos de maduro elaborados por doña leopoldina, ella los llamaba “jurgones”, también preparo los insulsos y masato de arroz.

Disfrute pase ratos amenos escuchando a los músicos de la región cantar unas coplas jocosas típicas del Huila, las cuales las llamaban rajaleñas, recuerdo una copla que decía así:” A mi novia sus calzones un chulo se los llevo, Oye morena un chulo se los llevo, encontraron los calzones pero el chulo se murió. Oye morena pero el chulo se murió.” Estas coplas se cantaban al son de tamboras tiples y guitarras. También habían unos instrumentos raros como la puerca, las esterillas y otros que no recuerdo su nombre, disfrutamos del baño en una quebrada llamada la Ciénaga otro día te cuento más tu amigo de siempre.

Con este escrito quiero hacer un recuento de lo que nuestros antepasados hacían para estas fiestas de mitad de año, lástima que las tradiciones más queridas se hallan perdido con el transcurrir del tiempo.

Por:

Medardo Zabaleta Ipuz.
Escritor Campoalegruno.