¿Sabías que estar rodeado de gente que se queja continuamente afecta tu estado de ánimo?


La queja es una reacción natural que permite liberar tensiones en situaciones complejas o dolorosas, pero algunas veces, sin que lo notemos, nos roba energías, no está mal sentir empatía cuando nuestros seres queridos lo están pasando mal, pero escuchar a aquellos que se quejan de todo es más perjudicial de lo que imaginamos.

Su actitud llega a ser tan tóxica  y manipuladora que nos hace pensar que somos insensibles o egoístas por el hecho de no querer seguir escuchando, por eso es importante saber identificar esas situaciones, conocer cuáles son los efectos de esa negatividad en nuestra vida y qué hacer al respecto.

Viven renegando de la vida que llevan, siempre quieren hacerse las víctimas, se quejan porque sí y porque no y, sobre todo, nunca hacen nada para cambiar lo que tanto les atormenta, apesar de que al principio nos parece normal, con el paso del tiempo nos vamos dando cuenta de que, más que por una situación difícil, la queja es un hábito que forma parte de la persona.

La queja pasa a ser un acto consciente o inconsciente de manipulación, la persona trata de generar culpa, compasión o solidaridad, casi siempre para no asumir sus propias responsabilidades, nos hacen sentir que es nuestra obligación ayudarles a resolver sus problemas o, por lo menos, ser su paño de lágrimas en todo momento.

Las consecuencias de escuchar a la gente que se queja

Las actitudes de aquellos que se quejan por todo son tan negativas que empezamos a sentir una carga que no deberíamos llevar.

Aunque no lo notes, el cerebro sufre cambios causados por las emociones que se generan por los problemas ajenos.

Sentimientos como la frustración, la culpa y la tristeza modifican algunos procesos que liberan ciertas hormonas como el cortisol, e incrementan la susceptibilidad de padecer:

  • Altibajos emocionales.
  • Pensamientos negativos.
  • Disminución de la concentración.
  • Dificultades para resolver problemas propios.

¿Qué podemos hacer para enfrentar la actitud quejumbrosa?

En la vida no todo sale como lo planeamos y a menudo nos tenemos que enfrentar a retos que no queremos ni esperamos. No obstante, de nada sirve encerrarnos en la frustración y la amargura.

La energía que usamos al quejarnos es precisamente la que necesitamos para superar este tipo de situaciones difíciles, no podemos pretender solucionar la vida de otros cuando necesitamos esos esfuerzos para generar nuestros propios cambios.

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