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Opinion: ASÌ NO ES

La responsabilidad bàsica y constante de los medios de comunicaciòn es la descripciòn de la realidad social, pero algunos periodistas entran en una interacciòn de ideas que lo pueden animar en improvisados sentidos para influenciar la opiniòn colectiva, muestra de ello es la publicaciòn del famoso video conocido por muchos sobre la conversaciòn del exviceministro y el capitàn de la Policìa por parte de Vicky Dàvila, el cual considero como un acto insidioso que atenta contra el periodismo.

Cualquier persona que observe el video, incluido el estudiante de primer año de derecho, se darà cuenta de que este material no prueba nada respecto al meollo de la investigaciòn contra la Policìa Nacional. Màs que una prueba, se trata de una encerrona cuyo fin era fabricar una inane noticia periodista para humillar y desacreditar.

Se le abona a Vicky que haya destapado la corrupciòn al interior de la Policìa, pero los medios de comunicaciòn y los periodistas deben ser socialmente responsables y estàn obligados a equilibrar la noticia con sus principios, es decir, deben poner a prueba la ètica periodìstica, pero al parecer en Colombia se volviò pan de cada dìa la “noticiabilidad” de la vida ìntima del ser humano, haciendo ver cada vez màs un periodismo inclinado hacia la banalidad. De allì emana su influencia y su poder, el “cuarto poder se puso nuevamente en funcionamiento”; el cuarto poder avasallador que no puede ser controlado por ninguna ley, que determina con autoridad y condena como en el mundo de los inquisidores, los tiranos y dictadores.

Vicky Dàvila abandonò el concepto de responsabilidad social y olvidò la visiòn del papel de la actividad periodìstica cuando atenta contra la intimidad de las personas. Si lo que buscaba era presionar la renuncia de Palomino, por què tenìa que aprovecharse de la preferencia sexual del exviceministro y publicar el video para ponerlo en la palestra dejando al descubierto su vida ìntima, su intimidad sexual, sus gustos sexuales. Pero tambièn deja al descubierto su mal desempeño. ¿Dònde quedò el principio de la lucha permanente por la dignidad humana y la defensa de los derechos inherentes a la dignidad humana?

Quiero advertir a la opiniòn pùblica que me estoy refiriendo a la conversaciòn en sì misma como “elemento probatorio”. El video no es prueba, porque nada prueba y si bien es cierto, la libertad de expresiòn es indispensable, tambièn lo es, que ella exige responsabilidad ètica.

De las facultades de comunicaciòn no salen periodistas, un periodista no es quien sale de una univerdidad con tìtulos y honores de comunicòlogo, sino quien actùa con probidad y seriedad; no es el tìtulo profesionsal lo que permite que exista un buen periodista; el verdadero periodista es aquel que tiene la suficiente madurez para distinguir entre una “prueba” y un “chisme de la vida privada”.

Me resisto a creer que Vicky Dàvila, haya incurrido en este lamentable incidente que atentan contra la ètica periodìstica. No pensò en las consecuencias antes de publicar el video y màs pudo su ego y la irresponsabilidad que utilizar el periodismo como instrumento de la verdad, evento que de paso, le costò la salida de la cadena radial.

Pasamos del periodismo crìtico, sesudo; del periodismo de ideas y profundo al periodismo donde triunfa el esnobismo, la frivolidad, el amarillismo, que promueve el morbo y formas desarrolladas de ideotez y chabacanerìa dondequiera. No toda persona con micròfono o càmara es periodista, un periodista se define por su “credibilidad e independencia”.

Suena triste pero lamentablemente asì no es. Con toda razòn Mario Vargas Llosa, llama a reaccionar antes de que sea demasiado tarde, y dice que el periodismo no puede ser “competencia y dinero”. ¡Hasta pronto!

Por: Mario Parra

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