La Acción Comunal en Colombia fue institucionalizada en el año de1958. Para esa época en nuestras veredas y barrios no había escuelas, energía eléctrica, acueducto, ni alcantarillados. Solo existían caminos de herradura por los cual se podía salir al pueblo más cercano. En ese momento el país llevaba una década de violencia entre los partidos Liberal y Conservador, confrontación que había dejado abultada pobreza y miseria por todas las regiones del territorio nacional. El gobierno era incapaz de brindar soluciones a las comunidades, fomentar el desarrollo y construir una infraestructura productiva y social.
En vista de toda esta situación, los campesinos y líderes agrarios empezaron a desarrollar un trabajo comunitario como lo fueron los convites, la “minga”, el trabajo “a vuelta de mano”, con el cual se había podido hacer cientos de kilómetros de caminos, carreteras, acueductos y escuelas. El gobierno consideró que debía apoyarse en la comunidad, trabajar articuladamente y reconstruir la sociedad de los efectos de esa violencia bipartidista, por lo cual instituyó la organización de la Acción Comunal, mediante la Ley 19 de 1958, donde estableció que el Gobierno fomentará por los sistemas que juzgue más aconsejables y de acuerdo con las autoridades departamentales y municipales, la cooperación de los vecinos de cada municipio para construir carreteras, puentes y caminos vecinales, viviendas, mejorar escuelas, administrar aguas, entre otras tareas voluntarias en obras de infraestructura y prestación de servicios.
Las organizaciones de Acción Comunal han sido las principales gestoras y constructoras de la infraestructura de servicios y urbanismo de las comunidades colombianas durante los últimos cincuenta años. Han sido y son el más amplio espacio de encuentro y dialogo comunitario por lo que son el foro ideal para el acuerdo, la concertación y la construcción de convivencia, desarrollo y paz. En fin, son uno de los patrimonios organizativos más importantes de las comunidades rurales y urbanas que merecen la mejor consideración y apoyo.
En este artículo cabe resaltar y reconocer el espíritu comunitario de aquellos dirigentes y líderes comunales que ha tenido nuestro municipio, que con sacrificio, entrega, dedicación, compromiso y con su patrimonio personal, trabajaron y contribuyeron decisivamente a la solución de las necesidades de la comunidad. Cómo no recordar a Don Víctor Benítez, Víctor Gracia, Arturo Culma Díaz, Pedro Erasmo Rincón, Saturdino Perdomo, Flavio Clemente Gaitán, Samuel Cortes, Rogelio Murcia, Julio Cesar Suaza, María Eufemia Casanova, Mery Casanova, Fernando Polania y Álvaro Duran, entre otros.
Las Juntas de Acción Comunal, juegan un papel muy importante en el trasegar diario de nuestras comunidades, siendo éstas el motor de desarrollo hacia la construcción de escenarios de participación y planeación, a través de las herramientas brindadas por la Constitución Nacional, la Ley 743 de 2002 y el Decreto 2350 de 2003.
El próximo domingo 24 de abril, se llevarán a cabo en todo el territorio nacional las elecciones comunales para los Organismos Comunales de Primer Nivel: Juntas de Acción Comunal “J.A.C” y Juntas de Vivienda Comunitaria “J.V.C”, proceso democrático al interior de la organización comunal en donde hombres, mujeres, jóvenes y adolescentes mayores de 14 años pueden participar.
Por: Andrés Felipe Doblado Díaz