OPINION: ES HORA DE ESCUCHAR (I) POR MARIO PARRA Cuando se sabe dialogar, se mejora la comunicación y cuando se mejora la comunicación, mejoran las relaciones de todo tipo. Pero para aprender a dialogar debemos aprender a escuchar y ser escuchados. Se considera la escucha como la más difícil de las habilidades comunicativas, por eso la única forma de lograr la paz en Colombia es con el diálogo.
La guerra es siempre un recurso lamentable al que, tristemente, se resisten a renunciar los uribistas. El fanatismo ideológico se origina siempre en doctrinas malsanas y nos dicen que para combatir a la guerrilla hay que hacerlo a sangre y fuego, imponiendo la medicina democrática aunque sea a punta de plomo.
Es común emplear indistintamente los verbos oír y escuchar como si se tratara de palabras sinónimas que pueden tratarse según el momento circunstancial o según el gusto de quien los usa; pero se trata palabras que no significan lo mismo y por el contrario, tiene grandes diferencias.
Basado en lo anterior, oír es un fenómeno físico que forma parte del mundo de las sensaciones y percepciones y, escuchar, es un proceso activo en el cual se busca que se entienda lo que se dice.
Existen algunos obstáculos como la atención dividida que impiden que escuchemos con eficiencia y se presenta cuando tratamos de hacer varias cosas al mismo tiempo, lo que nos pone en una situación bastante incómoda, por ejemplo, cuando estamos escuchando activamente pero nos centramos en fijarnos a nostros mismos y en realidad no estamos escuchando a la otra persona porque estamos pensando en otras cosas, otros problemas y lo que menos queremos es escuchar.
Cabe señalar, que también existen algunas actitudes que nos pueden permitir mejorar nuestra escucha activa, por ejemplo:
– No interrumpir cuando la otra persona está hablando y menos, valorar o enjuiciar las palabras de la otra persona de forma inmediata.
– Dejar hablar a los demás.
– Debemos tener consideración y ser amables con las personas que uno habla, valorando lo que dicen y prestando la debida atención.
– Hacer que la escucha sea parte activa del proceso de comunicación, es decir, debemos escuchar y mostrarle a la otra persona nuestro interés por escucharla.
– No debemos adoptar una actitud hostil, ni agresiva, ni emocional mientras escuchamos.
– Debemos evitar cualquier clase de distracciones y escuchar con mayor interés lo que la otra persona dice.
Similarmente, existen unos factores externos para la escucha activa que mejoran la habilidad comunicacional, estos son: Focalizar la atencion en el tema; repasar mentalmente lo que ya se sabe sobre el tema; percatarse del estado de ánimo y dejar de lado los prejuicios.
En todas las situaciones de la vida es fundamental saber escuchar y saber dialogar, ejemplos: el diálogo en pareja puede lograr una total comprensión; el diálogo en los negocios puede lograr buenos acuerdos; el diálogo en el trabajo puede solucionar las relaciones laborales; el diálogo en la familia puede lograr solucionar muchos problemas que evitaría trasladarlos a las administraciones municipales, como los que pretende solucionar hoy el alcalde de Campoalegre, respecto de la problemática de los menores de edad y la inseguridad, en fin, dialogar es un acto en el que todo se puede lograr.