Opinión: ¿HA CAMBIADO LA NAVIDAD EN CAMPOALEGRE? Por: Mario Parra – Cada momento tiene su razón, pero siempre será agradable recordar cómo pasábamos la navidad en los años 60, 70, 80 y 90 los que hoy somos padres y abuelos, en comparación con los momentos actuales de nuestros hijos y nietos y aunque hay cosas que han cambiado, otras siguen igual.
La navidad, prácticamente empezaba el 16 de diciembre con las novenas de aguinaldos, en tiempos recientes, inicia desde el mes de octubre dado que las calles se llenan de adornos, avisos luminosos y bullicio. Se comienza a escuchar por las emisoras y por todas partes la melodía de los villancicos y la música propia de esta época que se institucionalizó como la interpretada por Rodolfo Aicardi, Gustavo “El Loco” Quintero (Q.E.P.D.) y la Billos Caracas Boys. Recuerdo que se cerraban algunas calles en los barrios La Clementina y Panamá y la fiesta era comunal; actualmente se celebran mayoritariamente en un clima de intimidad y de hogar.
El 24 se disfrutaba con ropa nueva y antes de la media noche la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, se llenaba para la Misa del Gallo que era a las 12 de la noche. Con los años esta misa se celebra a cualquier hora, a las 8, 9 o 10 de la noche; hay que adaptarse a los tiempos modernos puesto que muchas personas ven la misa por televisión o por internet y otros nunca van a Misa, pero bueno, a cada quien se le respetan sus creencias y convicciones.
Recuerdo que la noche del 24 de diciembre nos reuníamos y a las 12 de la noche se sirvía pollo y caldo, en los años 60 y 70 era un lujo comer pollo. Eso sí, no faltaba el delicioso tamal, la natilla, los buñuelos y la noche buena. El tamal en muchos hogares es reemplazado hoy día por carnes embutidas de pollo, pavo o gallina que sirven como “plato frío”.
Los pesebres que se armaban en las casas de familia eran demasiado grandes, se hacían con musgo y con toda clase de animales, cinco o más patos de plástico parados sobre un espejito, simulaban un lago, rios en papel de aluminio, los tres reyes magos, vacas, bueyes, casasitas, iglesias y cuanto figura se puediera poner. Después se reemplazó el musgo por el papel para pesebres, puesto que se inició la prohibición de arrancar el musgo de su medio y se emprendieron campañas en favor de la naturaleza y el medio ambiente.
El árbol de navidad era un chamizo que se envolvía en algodón y se adornaba con bolitas de variados colores, luces y tarjetas de navidad que a medida que iban llegando se iban colgando. El chamizo se metía en un caldero o un balde viejo con arena y se forraban con papel regalo de motivos navideños. Mucho después comenzó a utilizarse el árbol sintético, hoy importado de la China por montones en diferentes tamaños y colores.
Los regalos no eran ni parecidos a los de hoy. Se regalaban muñecas que no hacían nada, pero era lo máximo y un lujo para muchas niñas, posteriormente vinieron las muñecas que bailan, cantan, orinan, lloran y hasta hablan. Antes, nuestros padres nos permitían sacar los juguetes a la calle y nos sentíamos felices mostrando el carrito de plástico que halamos con una piola o el balón de caucho para jugar fútbol.
Eso sí, nos mandaban a dormir temprano para poner los juguetes debajo de la almohada y nos hacían creer que el Niño Dios no vendría y nos quedaríamos sin regalos si estábamos despiertos. ¡Pero que desilusión cuando pillábamos a nuestros padres poniendo el regalo sobre la cama!
Hoy en día, los regalos se ponen apiñados al pie del árbol de navidad como producto del aumento del consumo material y es prácticamente en los años 70 cuando comienza la mercantilización de la navidad y se duplican las ventas y las fiestas con regalos. Nuestros hijos cuando escuchan sobre los jugetes de nuestra época se ríen y dicen que éramos demasiasdo ingenuos, pues hoy los niños no nacen con un pan bajo el hombro, sino con una computadora, una tablet, un celular, un videojuego o un dron.
Qué bueno que las familias se reúnan y compartan para recobrar el espíritu navideño y familiar y espero a los que lean esto, que no se vayan a tirar las fiestas hablando de política, del proceso de paz, del plesbiscito, de Santos o de Uribe, mejor piensen en un buen preparativo y una buena comida y agradezcánle a Dios de tener una familia unida que muchos hoy no tiene por las enemistades y divergencias creadas por el No y el Sí o por otras circunstancias.
Que a nadie se le atragante la palabra “paz”, que haya paz, que no se acaben las navidades de antes, las tarjetas de navidad y de buenos deseos, en fin, bienvenidas sean las fiestas navideñas y las tradiciones como la Misa de Gallo, que para los cristianos es la conmemoración del nacimientro de Jesús de Nazaret, de su mensaje de amor fraterno, que sigue vivo para muchos creyentes.
Estamos en navidad y que Dios nos bendiga, nos permita muchas navidades cargadas de paz, amor, salud e ilusión. Feliz navidad. ¡Hasta pronto!
CODA. Me informan que Teodoro Fierro y Eduardo Medina, de niños eran muy bonitos que los prestaban a la parroquia para ocupar el lugar del recién nacido Niño Jesús.