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Opinión: Los mensajes del papa: sabiduría condensada Por: Mario Parra

Opinión: Los mensajes del papa: sabiduría condensada Por: Mario Parra – Las palabras que el papa pronunció a lo largo de su recorrido por Colombia son una especie de sentencias breves y contundentes, que no necesitan explicación o demostración debido a su claridad y evidencia. Podría decirse que son palabras de sabiduría condensada que, si empezamos a aplicarlas en la vida diaria, es posible que podemos ser mejores. Si recopiláramos todas sus frases, daría para escribir varios libros que explicaran a profundidad esos sabios y poderosos mensajes transmitidos con la simpleza de sus palabras.

El papa, conocedor a fondo de las ciencias humanísticas, nos dejó todo un breviario que con influjo espiritual habla a cada quien en el aspecto que le corresponde, así como a cada uno la voz que en los distintos momentos de la vida necesita, anhela escuchar y comprender.

El papa vino a transmitirnos sus pensamientos y principios, cuya sola enunciación demuestran la verdad que inquiere, que anhela y busca el intelecto. El papa vino a guiarnos para la convivencia social; para que entendamos las nuevas realidades de la sociedad colombiana; para que cesen las divisiones y los conflictos; para que se desarmen los odios, nos perdonemos y reconciliemos.

La vista del papa Francisco, constituyó sin duda alguna un respaldo al proceso de paz en nuestra patria; su visita sirve para que el pueblo reflexione frente a la pobreza, la desigualdad, la injusticia y la guerra; su visita sacudió a los colombianos con sus reflexiones inspiradas en el respeto y la paz, algunas de sus expresiones lo confirman:

“No se rindan, no se dejen vencer, no se dejen engañar y conserven la alegría”.

“No tengan temor a pedir y a ofrecer perdón”

“Todo esfuerzo de paz sin un compromiso serio de reconciliación será un fracaso”.

“Colombianos: les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren”.

“La verdad no debe conducir a la venganza, sino a la reconciliación”.

“Huyan de la venganza para alcanzar la paz”.

“Ojalá que pueda ver consolidad la paz en este país que se lo merece”.

“La reconciliación no es una palabra abstracta”.

“Abramos el corazón y reconciliémonos”.

“Respetar la vulnerabilidad es esencia de lo humano”.

“Que los condenados a cien años de soledad, tengan una segunda oportunidad”.

“Basta una persona buena para que haya esperanza, cada uno de nosotros puede ser esa persona”.

“El odio no tiene la última palabra, el amor es más fuerte que la muerte y la violencia”.

“La violencia engendra más violencia, el odio más odio, y la muerte más muerte”.

 “Tenemos que romper esa cadena que se presenta como ineludible, y eso sólo es posible con el perdón y la reconciliación”.

 “Con la ayuda de Cristo vivo en medio de la comunidad es posible vencer el odio y la muerte, alumbrar una Colombia nueva”.

 “No se puede vivir del rencor, solo el amor libera y construye”.

 “Es cierto que en este enorme campo que es Colombia todavía hay espacio para la cizaña”.

 “Ustedes están atentos a los frutos, cuiden el trigo, no pierdan la paz por la cizaña”.

 “No impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la historia de dolor de Colombia”.

 “Sanemos aquel dolor y acojamos a todo ser humano que cometió delitos, los reconoce, se arrepiente y se compromete a reparar”.

 “En todo este proceso, largo, difícil, pero esperanzador de la reconciliación, resulta indispensable también asumir la verdad”.

 “Es un desafío grande, pero necesario. La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia”.

 “La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón”.

 “No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades”.

“Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias”.

 “Es la hora para desactivar los odios, renunciar a las venganzas y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno”.

 “Pidamos ser constructores de paz, que allá donde haya odio y resentimiento, pongamos amor y misericordia”.

“Construyamos paz no solo con la lengua, sino con manos y obras”.

“Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar urgentemente un paso en dirección, que es aquellas del bien común”

 El papa vino a decirnos a los colombianos que “son momentos de paz”, que Colombia merece otra oportunidad y que la sociedad colombiana debe ser más tolerante y de pensamiento incluyente. Estas frases lo resumen todo y si aún hay personas que insisten en un “No” al proceso de paz, es porque quieren desobedecer intencionalmente el mandato de Cristo Jesús.  ¡Hasta pronto!

 

 

 

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