Opinión De Mario Benedicto Parra: ¿Te han agredido por las redes sociales? – Se cree que las redes sociales, sobre todo Twitter y Facebook, ejercen una influencia negativa en la política. Hacen más agresiva a la gente y más dada a la polémica, limitan la reflexión y entorpecen la labor política por su capacidad de encasillar tanto el mensaje como al mensajero (tuitero o facebookero).
Hay gente que cuando escribe en las redes sociales no es la misma, sino menos pacífica, menos tolerante, menos racional, se convierte en una especie de “Hombre Increíble”, la creatura verde de la televisión de los años 80 que rasga sus vestiduras cuando le sacan la piedra.
Esas peleas entre Uribistas y Petristas, Santistas y Uribistas, Peñalozistas y Petristas, cada día son más viscerales y más dadas a la bronca, algo que va en contra de la esencia de las redes sociales, cual es la comunicación pacífica y serena que facilite la información científica, cultural, deportiva o de entretenimiento sin importar edades, culturas o géneros.
A muchas personas, las redes sociales les desorienta, les desconcentra y les alimenta su vanidad, especialmente cuando reciben mensajes elogiosos tras alguna toma de postura. Esto es lo que les está sucediendo a los demagogos y populistas de uno u otro bando, que han convertido las redes sociales en un campo de batalla donde reinan las mentiras, las noticias falsas, las apariencias, la agresión, la burla, la discriminación, los insultos, los chismes, las opiniones descalificatorias, los mensajes anónimos, las amenazas, el acoso, los perfiles falsos y los bulos infundados. Eso sí, con memes y frases simplistas que copian y pegan para compartir. Nada de reflexiones serias, coherentes, ni propuestas reales, ni análisis rigurosos. Nada bueno aportan, siempre van enfocados en hacer daño y en desprestigiar en caliente a los que piensan distinto.
Se trata de sembrar desconfianza y odio, de dividir a la sociedad entre buenos y malos, de exacerbar los egoísmos y de convertir a los ciudadnos en borregos útiles bajo artificios falsos y supuestamente nobles.
Hay quienes consideran las redes casi como inevitables, otros, en cambio, han advertido del peligro que supone para la privacidad de los ciudadanos, parece que ya no estamos seguros de nada ni de nadie, ya no podemos fiarnos ni de nuestra propia sombra.
Opinemos y participemos dando la cara, no mediante el uso de perfiles falsos, insultos anónimos y otras lindezas. Opinemos sin emplear las redes sociales como instrumento de agresión. ¡Hasta pronto!