Opinión De Mario Benedicto Parra: A pedrada limpia – Es constante y reiterado hallar en las redes sociales y en los medios de comunicación tradicionales, mensajes que agreden a las personas, que las insultan o que difunden de manera dolosa, noticias falsas sobre ellas para perjudicarlas social o políticamente. Se hacen afirmaciones, se copian supuestas declaraciones, se exhibe escenas, muchas de ellas fabricadas, se muestran documentos y fotos montadas y hasta se hace hablar lo nunca dicho con un elemental uso de la Inteligencia Artificial.
Por lo general, los políticos se mantienen en agrias polémicas por las redes, se recuerdan hechos pasados, con despiadas acusaciones y afirmaciones, en ocasiones sin cimiento. Fotografías, a veces sacada de contexto, se presentan como prueba plena de lo que se afirma. Grabaciones de la que frecuentemente solo se exhibe una parte recortada, puede dejar la impresión de que algo es verdad sin posibilidad de aclaraciones.
Como si lo anterior no fuera poco, en los últimos años se ha extendido una práctica que va más allá de las polémicas políticas. Han proliferado mensajes en los que se anuncia que alguien está preso o va para la cárcel, que tuvo una pelea en plena calle, que es amante de determinada persona, que le gustan los travestis, que ha sufrido un accidente o hasta que se ha muerto y sus restos se velan en alguna funeraria.
Muchas personas que leen esos mensajes se dan cuenta de que son mentiras y los desestiman, otros, simplemente se quedan con la falsa noticia. Luego resulta imposible rectificar o, peor aún, lograr que las redes sociales borren los mensajes o suspendan las cuentas que los envían.
Debemos repudiar con contundencia cualquier forma de violencia, venga de donde venga. Debemos rechazar los insultos en redes sociales a través de perfiles falsos. Respetar las diferencias es la única base real de una nación sostenible y democrática. A quienes justifican la violencia, les digo que la violencia solo engendra más violencia, más hambre de venganza, más sevicia y más miseria y pobreza.
Aquí solo apedrean verbalmente por acusar sin pruebas, convirtiendo el dolor ajeno de Miguel Uribe y su familia en el combustible del odio, la mentira, la politiquería y de teorías conspirativas. Han instrumentalizado la tragedia para echar culpas y hacer campaña política; oportunistas inmisericordes, cínicos, cínicas.
Aquí a pedrada limpia te acusan de promover el odio por decir la verdad, por destapar la mentira, el engaño y la manipulación, por señalar a los políticos que están en contra del pueblo, por atacar mensajes xenófobos, racistas o simplemente agraviantes, por el matoneo electoral, entre otros temas. Decir las cosas como son no es odio, es indignación.
Hay que tener mucha precaución, no caer en la trampa, y denunciar dichas publicaciones y los perfiles que las promueven, muchos de ellos falos. Evitamos que inescrupulosos sigan afectando a la gente con violencia en las redes.
¡Hasta pronto!