Acompañamos a Barreiro mientras trenzaba las fibras de la palmicha y las convertía en toda una obra de arte.
La sopladera es uno de los productos artesanales que no pierde vigencia en Campoalegre ya que son de mucha utilidad para cuando se cocina en leña o los asados, convirtiéndose en un producto de gran demanda para los restaurantes de comida casera o tradicional y también se ha ganado el espacio como elemento decorativo de viviendas, adicionándoles otros elementos como flores, cintas, artesanías que dan un toque de mayor atracción a la decoración.
En el barrio Panamá encontramos a Ever Barreiro quien es un artesano innato por sus raíces familiares Tolimenses y quien hace un poco más de dos años se interesó en aprender este arte, y fue así que observando y poniéndole empeño a las cosas sacó a flote su destreza para elaborar las sopladeras.
Los Campoalegrunos pueden obtener una sopladera por un precio mínimo de $3000, que contrastado con el proceso que implica su elaboración, no compensa el trabajo que se invierte para sacarla al mercado “ Tenemos la bendición que la materia prima la encontramos en nuestra zona rural de Campoalegre, principalmente en El Palmar Bajo en las denominadas labranzas hay bastantes palmichas y generalmente los dueños de éstas tierras requieren que los cultivos como el cacao reciban sol para obtener un mejor producto y las palmichas lo obstaculizan por ende son cortadas, en ese sentido quienes trabajamos con este material buscamos acuerdos para aprovechar las palmichas que tiran al suelo, generalmente nos las regalan, así que la mayor inversión que se hace en todo el proceso que acarrea elaborar la “sopladera” es en la mano de obra” manifiesta el artesano.
Así mismo, Ever Barreiro explica que además de ir a traer al campo la materia prima que es la palmicha, se hace un procesamiento al mismo, que finaliza con el trenzado y darle forma redonda o cuadrada a la sopladera “la palmicha hay que trabajarla sacándole las tiras y después ponerlas al sol para que se sequen, luego se colocan en agua y finalmente a tejer. Cuando uno aprende algo, o tiene un arte, don o talento por parte de Dios, lo importante es hacer las cosas lo mejor que se pueda” concluye.