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Opinion: LE ECHAMOS LA CULPA A DIOS

Es impactante todo lo que dicen y analizan los principales cientìficos climàticos del mundo y los informes de la Organizaciòn de las Naciones Unidas sobre el problema del calentamiento global.

Segùn dichos informes, el 70% del planeta esta ocupado de agua; de ese inmenso caudal lìquido, sòlo el 3% es agua dulce y se encuentra en los polos en forma de hielo y solamente disponemos de menos del 1% para uso humano, que se encuentra en los rìos y en forma subterrànea en los acuìferos, expuestas todas al despilfarro y la contaminaciòn. Entre 2.000 y 3.500 millones de personas podràn sufrir la escasez de agua, incluso con un pequeño aumento de la temperatura global hasta de 1.5 grados centìgrados. A su vez, la escasez de agua podrìa dañar regiones enteras como el oeste de Estados Unidos, el sur de Àfrica, el noroeste de Brasil y el sur y el este de Australia.

Indican los informes que los principales responsables de la contaminaciòn del agua son los quìmicos, los desechos de aguas sucias o negras que produce cada poblaciòn, los fertilizantes nitrogenados que se utilizan en la agricultura y las represas.

La mayorìa de los proyectos hìdricos en Amèrica Latina estàn en manos de empresas transnacionales, por lo tanto el agua potable es vista como una mercancìa y no como un bien social.

Agregan los informes que cada dìa el mundo bombea 70 millones de toneladas de contaminantes a la atmòsfera, sobre todo el diòxido de carbono que producen los paìses industrializados y los cientos de millones de vehìculos que circulan por las carreteras y calles de todo el mundo, lo que provoca el calentamiento global.

El calentamiento global podrìa causar para el 2090 una severa escasez de alimento y agua para millones de personas y desatar el derretimiento del hielo polar, lo que vendrìa a aumentar los niveles oceànicos y podrìa borrar del mapa ciudades y poblaciones enteras; algunas islas quedarìan completamente sumergidas.

El cambio climàtico incrementa la cantidad de personas que pueden pasar hambre. Vendrà la hambruna a màs de 140 millones de personas. Los campesinos, los agricultores y la producciòn agrìcola global podrìan verse severavemente afectados.

Dicen los informes que la actividad humana es responsable del cambio climàtico. El ritmo acelerado de la urbanizaciòn, el sustancial aumento en el parque automor y el crecimiento de la poblaciòn pone a màs personas en peligro. En el curso de los ùltimos 30 años, los desastres naturales como tsunamis, terremotos, huracanes, ciclones, tifones, inundaciones, sequìas, incendios forestales, etc., han incrementado afectando a la humanidad.

Pero ocurren estos desastres y le echamos la culpa a Dios, cuando el hombre es quien ha propiciado la destrucciòn y el arrasamiento del planeta y ha provocado el aumento y la gravedad de las catàstrofes naturales. Los desastres naturales no son culpa de Dios, tampoco son culpa del simple azar; es culpa del hombre que ha desafiado a la naturaleza.

Tenemos la misiòn urgente de parar esta guerra contra la tierra, pues, muchas veces, sin darnos cuenta la estamos acabando y destrozando. Salvar el ambiente debe convertirse en el principio central que organice a la comunidad en general, de lo contrario, el calentamiento global podrìa llevar a la extinciòn de muchas especies y a un agudo aumento de temperaturas, lo que serìa grave y desastroso.

Debemos tomar conciencia de esta gravìsima problemàtica y por ello, desde esta colunma intento contribuir a la difusiòn del problema, de la situaciòn actual, para que colaboremos en defensa del agua dulce, potable y libre de contaminaciòn; del acceso a un ambiente sano y para que sea posible el adecuado manejo del recurso del agua.

Hace falta voluntad para poner manos a la obra hoy mismo, antes de que las tragedias nos sorprendan. No tenemos tiempo que perder y desde ahora debemos comenzar a reducir las emisiones y lograr un nivel bajo de concentraciones de gases de efecto invernadero, utilizando cada dìa menos el carro o la moto y retornar al uso de la bicicleta. No cabe duda que los colombianos podemos jugar un papel importante y le podemos decir al mundo que somos un paìs donde se abandera la protecciòn del agua y el medio ambiente sin tantos protocolos ¡Hasta pronto!

Por: Mario Parra

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