
El patio está invadido por escombros de la construcción del CDI.
La comunidad del barrio Acrópolis de Campoalegre denunció que el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) del ICBF a donde están enviando los niños está en abandono total, no tiene energía eléctrica y para preparan los alimentos tienen que pedir una cocina prestada.
Los padres de familia de los 42 niños que asisten al Centro de Desarrollo Infantil CDI que atiende el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en Campoalegre exactamente en el barrio Acrópolis, expresaron su inconformismo porque las instalaciones no tienen los servicios públicos necesarios para brindarles una buena atención a los pequeños.
Denunciaron que en días pasados se presentó un accidente con uno de los niños que estaba jugando en el patio, que no tiene las condiciones para brindarles seguridad a los infantes cuando salen a jugar.
Las rejas que les colocaron quedaron mal construidas y los niños fácilmente se pueden salir, lo que representa un peligro para los pequeños.
Según las docentes quienes construyeron el CDI no retiraron una cantidad de piedras grandes que dificultan la movilidad de los infantes y pueden accidentarse fácilmente.
Asimismo, dicen que se sienten muy molestos con la forma como a las personas encargadas de cocinar los alimentos para los niños tienen que buscar una cocina prestada en el barrio porque en las instalaciones del jardín no hay gas.
El almuerzo para los menores lo cocinan gracias a una vecina que presta la estufa, luego tienen que transportar todas las ollas en una moto hasta el jardín para repartírselo a los niños. La manipulación y el transporte de los alimentos puede generar contaminación, y eso tiene inconformes a los padres de familia y a las educadoras.
En una oportunidad la profesora que venía con los almuerzos se cayó de la moto, además de botar parte de los alimentos se quemó.
Los niños y profesoras salen de estudiar y trabajar por la tarde, el jardín queda solo y sin celador, lo que propició que se robaran el cableado eléctrico, ahora están sin energía eléctrica.
La situación ha sido denunciada varias veces, pero no les dan solución, entretanto los padres siguen arriesgándose a llevar los niños porque no hay otro jardín.
La comunidad está a la espera que las autoridades del Municipio se pronuncien ante Bienestar Familiar para que les den una solución, y los niños no sigan asistiendo a unas instalaciones que les representa un peligro.

En dias pasados los ladrones se robaron hasta los platos del restaurante escolar.
Sibelly Polania, madre de familia:
“Necesitamos urgente el gas, que arreglen el patio porque los niños no tienen donde jugar, además los ladrones se llevaron todos los juguetes e utensilios de la cocina. Han venido de la Administración Municipal pero solo hacen promesas y no arreglan nada”.
Marleny Cortez Toledo, jardinera:
“Estamos trabando sin gas, sin luz, nos toca trastearnos la comida a cinco cuadras, el patio no está disponible para los niños, nos han robado en dos ocasione los platos, cucharas y juguetería todo con lo que trabajamos”.