La Corte Suprema de Justicia dejó en firme la sentencia condenatoria contra la exauxiliar contable Claudia Liliana Espitia Garrido por el millonario fraude cometido en la Corporación Universitaria del Huila (Corhuila), caso que salió a la luz pública en 2013.
La procesada, actualmente prófuga en Estados Unidos y con orden de captura internacional, fue condenada a 128 meses de prisión por los delitos de hurto agravado continuado y falsedad en documento privado. La decisión se adoptó luego de comprobarse su participación en el cobro de 391 cheques falsificados, maniobra que ocasionó un detrimento patrimonial de 1.889 millones de pesos.
El alto tribunal rechazó la solicitud de nulidad presentada por la defensa y concluyó que la condena no se sustentó en simples sospechas, sino en un sólido acervo probatorio que incluyó peritajes dactiloscópicos, estudios grafotécnicos, análisis contables y múltiples testimonios. Según la Sala Penal, las pruebas acreditaron un patrón sistemático de fraude.
En su análisis jurídico, la Corte determinó que los hechos no configuraron el delito de estafa —como alegaba la defensa— sino de hurto continuado, dado que la universidad nunca autorizó los pagos y el dinero fue extraído mediante maniobras fraudulentas.
La investigación estableció que el fraude se ejecutó a través de la falsificación de cheques que afectaron cuentas del Banco Caja Social y Bancolombia. Estas entidades fueron consideradas por la Corte como “terceros instrumentales”, al haber pagado los títulos confiando en confirmaciones internas que posteriormente se demostró hacían parte del entramado criminal.
Las sentencias de primera y segunda instancia, proferidas en Neiva, ya habían negado cualquier beneficio como prisión domiciliaria o suspensión de la pena. Con la inadmisión del recurso extraordinario de casación, la condena quedó ejecutoriada.
Ahora, las autoridades deberán avanzar en los trámites de captura y eventual solicitud de extradición, teniendo en cuenta que la condenada fue declarada persona ausente y tiene vigente una Circular Roja de Interpol.
El fallo cierra así un capítulo judicial clave en uno de los mayores escándalos financieros registrados en una institución de educación superior del Huila.