Productores advierten pérdidas millonarias por la sobreoferta, la caída de los precios y las dificultades para comercializar la carne de cerdo en la región.
Una profunda crisis económica golpea al sector porcícola del Huila. Productores de diferentes municipios aseguran que la sobreproducción, los bajos precios de compra y las dificultades para comercializar los animales han generado pérdidas millonarias, obligando incluso a reducir drásticamente la producción en algunas granjas.
José Pérez, administrador de una granja porcícola del departamento, afirmó que desde el mes de junio comenzaron a disminuir la cantidad de animales criados ante la difícil situación financiera que atraviesa el sector.
“Desde junio empezamos a bajar la cantidad de cerdos criados en esta granja porque afrontamos pérdidas millonarias. Hay sobreproducción y los precios de compra son muy bajos e incluso no hay quien compre. Cuando los cerdos cumplen más de 22 semanas y siguen comiendo, son pérdidas para nosotros. Frente a esta crisis nos estamos recogiendo y minimizando la cría”, explicó.
Según los productores, la situación ha llegado a niveles críticos. Algunas granjas han optado por sacrificar lechones recién nacidos como medida para reducir costos y evitar mayores pérdidas económicas derivadas de la sobreoferta existente en el mercado.
La caída de los precios también refleja la magnitud de la crisis. En municipios como Rivera, Campoalegre, Algeciras y Neiva, el kilo de carne de cerdo por presas se comercializa actualmente alrededor de los 4.500 pesos, cuando anteriormente alcanzaba valores cercanos a los 8.000 pesos.
El panorama afecta especialmente a los pequeños productores campesinos, muchos de los cuales han decidido abandonar la actividad por la falta de rentabilidad y las dificultades para encontrar compradores.
Representantes del sector hacen un llamado a las autoridades nacionales y departamentales para analizar mecanismos que permitan apoyar a los porcicultores, fortalecer los canales de comercialización y evitar que la crisis continúe profundizándose, con consecuencias económicas y sociales para cientos de familias que dependen de esta actividad productiva en el Huila.