‘El Paisa’ como responsable de masacre en Campoalegre

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La Fiscalía señaló como responsable a ‘El Paisa’ por el asesinato del alcalde de Campoalegre, Luis Antonio Motta Falla y Jairo Carvajal, su sobrino, junto a los concejales Jorge Silva y Joaquín Perdomo, en los hechos del 18 de octubre de 2002 en zona rural de la Capital Arrocera del Departamento.

Un Fiscal de la Unidad de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario dictó resolución de acusación contra Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias ‘El Paisa’, comandante de la Columna Móvil Teófilo Forero de las Farc, por el delito de homicidio en persona protegida en concurso con hurto calificado y agravado.

Los hechos por los que se acusa al integrante del estado mayor del grupo insurgente tuvieron lugar en zona rural del municipio de Campoalegre en octubre de 2002 cuando fueron asesinados Luis Antonio Motta Falla, alcalde del municipio, los concejales Jorge Silva y Joaquín Perdomo, y Jairo Carvajal, sobrino de Motta Falla, quien era en ese entonces el gerente de Asmet Salud.

Las cuatro víctimas volvían al casco urbano de la Capital Arrocera del Huila, a las 7 de la noche del 18 de octubre de 2002 en una chiva; pero en el camino que conduce de la vereda El Esmero a Las Pavas al menos 15 hombres vestidos con uniformes del Ejército interceptaron el vehículo de transporte público e hicieron bajar a los ocupantes, a quienes les pidieron las cédulas.

Alias EL Paisa
Alias EL Paisa

Les dispararon en el suelo
Luego de verificar los documentos de identidad, apartaron a Motta Falla y sus acompañantes, los hicieron tenderse en el piso y de un disparo de fusil en la base del cráneo asesinaron a Silva, Perdomo y Carvajal -quien se había hecho pasar por concejal, con el fin de no dejar solo a su tío-mientras que el mandatario recibió cuatro disparos.

Ese viernes el gobernante y sus acompañantes habían estado desde horas de la mañana hasta al menos las 4:30 de la tarde en la vereda El Esmero, en la inauguración de obras de electrificación. Los guerrilleros subieron los cuerpos de nuevo a la chiva, con la orden de que fueran conducidos a la estación de Policía de Campoalegre.

Luis Antonio fue uno de los primeros alcaldes amenazados del Huila y el país, presentó su renuncia al entonces gobernador Juan de Jesús Cárdenas Chávez pero nunca se alejó de su trabajo con la comunidad. En el momento de su asesinato no contaba con la escolta que le había sido asignada.

Demanda fallida
Los familiares de Motta Falla realizaron una demanda contra la Nación, el Ministerio de Defensa, el Ejército Nacional y la Policía Nacional; según ellos, hay responsabilidad administrativa de estas entidades en los daños y perjuicios por la muerte del mandatario pues en el momento de su muerte no contaba con la escolta necesaria para proteger su vida.

El fallo de la Sala Quinta de Decisión del Tribunal Contencioso Administrativo del Huila confirmó la sentencia del 30 de octubre de 2007 proferida por el Juzgado Quinto del Circuito Judicial Administrativo de Neiva, donde negó las súplicas de la demanda argumentando que el alcalde, con conocimiento de las amenazas en su contra, no solicitó refuerzos en la escolta y además evitó ser acompañado por quien había sido asignado para su protección.

Después de su muerte fue fundado un movimiento que seguía su ideario político; sin embargo, luego de diez años, en la conmemoración de su fallecimiento, el dirigente cívico Absalón Calvo Torres afirmó que este ideario “se perdió en el ostracismo con el paso de los cambios de doctrinas políticas y llegada de nuevos mandatarios municipales, que no volvieron a recoger la semilla de este ilustre y honesto hijo de Campoalegre y de allí fue efímera e infecunda la acción proselitista”.

‘El Paisa’ fuera de las negociaciones
Aunque el Gobierno se encuentra en diálogos de paz con las Farc, ‘El Paisa’ – quien luego de la muerte del ‘Mono Jojoy’ y la falta de control de ‘Joaquín Gómez’ sobre el Bloque Sur ascendió en la jerarquía del Estado Mayor del grupo insurgente y se ha ofrecido como el heredero de Alfonso Cano, máximo jefe de esa organización guerrillera- sería uno de los subversivos que no se beneficiarían de las negociaciones.