El presidente Juan Manuel Santos anunció este lunes que decidió suspender el quinto ciclo de los diálogos de paz con el ELN tras los atentados perpetrados por esta guerrilla en la Costa Atlántica el último fin de semana, que dejaron un saldo de siete muertos y varios heridos.
“Mi paciencia tiene sus límites, y la paciencia del pueblo colombiano también. Por ello hemos decidido suspender el inicio del quinto ciclo de diálogos con el ELN, hasta que no muestren coherencia entre sus acciones y sus palabras”, dijo el mandatario.
“El Gobierno ha sido generoso y ha mostrado su voluntad permanente de paz. Se trata de una voluntad fundamentada en principios y mi deber como jefe de Estado. Pero los hechos son tozudos. El comportamiento del ELN me obliga a asumir lo que he denominado la doctrina rabina: enfrentar el terrorismo como si no hubiese negociación de paz, y negociar como si no hubiese terrorismo”, explicó Santos.
Y añadió: “Pero para continuar la negociación esta doctrina exige un mínimo de coherencia”.
El pasado fin de semana, tres atentados terroristas contra estaciones de Policía en Atlántico y Bolívar dejaron siete muertos y más de 40 heridos.
El primero de ellos ocurrió en la mañana del sábado, cuando fueron detonados varios artefactos explosivos en el CAI de Policía del barrio San José, en Barranquilla. El hecho dejó un saldo de 5 policías muertos y alrededor de 40 heridos. Por esta acción, las autoridades capturaron a un hombre de 31 años de edad identificado como Cristian Bellón, a quien se le imputarían cargos el próximo martes.
El segundo atentado se presentó el mismo sábado hacia las 11:00 de la noche en una subestación de Policía de Buenavista, en Santa Rosa del Sur, departamento de Bolívar. Ahí fallecieron dos uniformados y otro resultó herido. Aún no hay capturados.
El último de los actos terroristas se presentó en el CAI del barrio Soledad 2000, municipio Soledad, del área metropolitana de Barranquilla. En la mañana del domingo, desconocidos arrojaron explosivos a la estación, provocando lesiones en siete personas, dos de ellas civiles.