¡ LA MAGIA DE DICIEMBRE Y SU NAVIDAD !

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Más de dos milenios el mundo católico viene celebrando con fervor y alegría el nacimiento del Mesías, Redentor y Salvador de la humanidad, así lo consagran los textos de la Sagrada Biblia, por las noches se reza la novena, se cantan villancicos, donde los protagonistas son los niños.

En todas las iglesias, capillas y centros de oración católica se han instalado pesebres o pedestales con sus figuras tradicionales, el buey, un burro, pastores de Belén, ovejas, reyes magos, palmeras y oasis en el desierto, todo alegórico a aquellas tierras por donde Jesús cruzó y predicó su palabra profética, explicando los mandamientos de la Ley de Dios, aludiendo a parábolas para interpretar el significado de la creación y el camino que conduce a los designios del Padre o Todopoderoso. Tambien se observan los arbolitos navideños con bolitas y chucherías que sirven de adorno al artificial arbusto.

Por esta epoca comienzan a llegar bultos con cartas al Niño Dios, Papá Noel, Santa Claus o San Nicolás, que no es ni más ni menos que el mismísimo padre de familia, muchas veces en bancarrota pero tiene que sacudir su bolsillo y recorrer almacenes de juguetería o frecuentar sitios “increibles” para satisfacer la demanda del niño quien durante el año sacó buenas calificaciones en los estudios o por buen comportamiento, de todas maneras por toda clase de pretextos que justifiquen el derecho a un regalito o un capricho.

14Se escuchan en este periodo decembrino la música de antaño, especialmente la de Gabriel Buitrago, melodías alusivas a los quehaceres cotidianos, propuestas del antiguo noviazgo, instrumentos de cuerda, una voz que raya entre la nostalgia, el festejo y la alegría, son todavía las notas legadas por nuestros abuelos y que han pasado de generación en generación desde el siglo pasado. Los hogares con toda la familia se congregan en esta fecha especial para celebrar regocijadamente en casa este emotivo acontecer.

Recordando la década de los años 50 del siglo pasado, por este tiempo los pesebres más descollantes, surgían el del viejo tempo de la Iglesia de la Candelaria, era grande, figuras sagradas y paisajes iluminados, la gente del común concurría a rezar y observar en detalle la obra católica pero indudablemente el más amplio y con un trencito eléctrico que cruzaba por puentes, bosques y hermosos lugares plasmados allí, se utilizaba musgo y se disponía de un salón espacioso en la residencia de Luis Cabrera, terrateniente y rico por esos años, gozaba de las comodidades y realizaba fiestas con la orquesta Siboney, la más importante de la región. Hay que resaltar igualmente el pesebre grande y de bellos detalles de la familia Munares Durán, allí se repartían dulces y obsequios para los niños pobres.

La alegría de la navidad viene igualmente acompañada de una dulce gastronomía que se denomina “La Noche Buena” y se degustan platos típicos agradables al paladar, brevas preparadas en miel, limón, higuillo, papaya, todo va melado con un buen bizcocho de cuajada y un trozo de queso, se elaboran además los buñuelos y la natilla. No falta en algunos hogares el consumo del exquisito pavo relleno, maduro melado y jurgón. El vino y las galletas también hacen parte del festejo navideño. Se elevan plegarias porque el Niño Dios sea generoso en el año venidero para con sus adoradores en la salud, trabajo, amor y dinero.