Lilia Losada Vda. de Perdomo: Una matrona Ejemplo de vida y Espíritu humanitario

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Neivana, egresada de la Normal Nacional de Gigante y la Universidad Surcolombiana, con el más alto sentido de solidaridad, es ejemplo de vida y llega a sus 90 años, rodeada del cariño no sólo de sus hijos, nietos y bisnieta, sino del aprecio de los campoalegrunos y la gratitud de sus alumnos…LILIA LOSADA Vda. de PERDOMO; una mujer menuda que llego a la Capital Arrocera del Huila por la década de los años setenta del brazo de su joven esposo Carlos Perdomo el legendario Chaparral.

n587063440_1358625_1672La belleza de la nueva profesora de la Escuela Central, fue otro pilar que se sumó al espíritu humanitario de quien se percató de la necesidad de fundar un pabellón de caridad en el Hospital del Rosario y sin pensarlo dos veces recogió a los enfermos que se apostaban en los andenes del parque principal de Campoalegre y el doctor Ferro Falla le escucho sus suplicas y donó el terreno para que empezará el nuevo hospital, el que hoy emerge a la entrada. Pero ahí no paro todo. En el lote donde se encontraba acantonaba el Batallón Colombia, se fundó el Colegio Municipal, pues los niños y niñas que salían de la Escuela Central tenían que viajar Neiva y someterse el cupo en el Colegio Santa Librada o en el Liceo Femenino, los pocos que tenían algún recurso a Bogotá o al internado de Garzón. Entre tanto la profe Lilia seguía enseñándole las primeras letras a generaciones de campoalegrunos, a quienes también les inculcaba el sentido de pertenencia, la solidaridad y ante todo un espíritu humanitario, puesto a prueba en cada una de las acciones que ella misma emprendía al interior de la comunidad.

Así la recuerdan sus hijos: José, Jaime, Carlos, Jesus Alberto, Gloria, Lilia, Rafaela y Susana y desde luego sus 20 nietos y su bisnieta, que para ella es la adoración, como las travesuras de Felipe, el nieto que añora porque trabaja en el Meta, pero si a la abuela le duele una uña, él inmediatamente vuela a verla, no permite que a la matrona Liliana se le pare una mosca.

Doña Lilia mantiene el sentido del humor y recuerda a Chaparral, como amoroso y único, padre ejemplar y esposo intachable, de genio fuerte pero generoso y afectivo con ella, entrar a mirar por los ojos de esta matrona, pilar de una familia que goza de aprecio y prestigio entre los campoalegrunos no es fácil, pues tiene un anecdotario interminable, siempre con experiencia sobre el cómo se debe servir a los demás, como la educación es la base de toda sociedad y porque la verdadera revolución social, es la educación, así se formo Lilia Losada en la Universidad Surcolombiana y así fundó el Hospital del Rosario y el Colegio Municipal, ella será para futuras generaciones de huilenses, ejemplo de vida con el más alto sentido humanitario.

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