OPINIÓN: 1001 FORMAS DE HACER POLÍTIQUERÍA : MARIO PARRA – Ante los hechos que a diario suceden en el mundo de la politiquería, anticipo a quienes estén interesados en proyectarse y tirarse al ruedo al cargo de alcalde de Campoalegre, en la próxima contienda electoral, unas pildoritas de politiquería.
Aún es prematuro hablar de este tema, sin embargo ahí les dejo para que aprueben o desaprueben el estilo politiquero. Tengamos presente que para el éxito de estas acciones politiqueras, el candidato puede reproducir a nivel municipal los eventos catastróficos que impusó Trump en Estado Unidos y los que ensayaron los del “No” en nuestro país, pues ambos fenómenos surtieron efectos:
- Para empezar, el candidato debe buscarle pelea a cualquiera de los municipios vecinos y que mejor que a los neivanos, para que no se vuelva rutinaria la pelea con los Garzón. Los vecinos de la capital huilense, se sentirán ofendidos al escuchar del candidato que la historia la han contado mal, pues está comprobado que los neivanos son descendientes de los campoalegrunos, toda vez que Neiva fue fundada por primera vez en tierra Campoalegruna y por tanto, ellos llevan nuestra sangre. De esta forma buscará camorra al estilo Uribe, como cuando dijo que el exterminio de la Unión Patriótica fue ejecutado por las Farc. ¡Que cinismo!
Ahora, si los neivanos se ponen muy “bravitos” -guardando las proporciones entre Estados Unidos y Campoalegre-, puede cañar con la construcción de un muro en límites de Campoalegre y Neiva y hará que los neivanos paguen por él; lo más seguro es que le van a creer y le van a llover votos por montones.
- Cuanto más histriónico y más transgresor se muestre, más espacio mediático ocupará. Para poner en práctica este punto, se hará visible ante RCN para que el pueblo le coma cuento, así como le han comido a Uribe, Martha Lucía, Ordoñez, algunos grupos religiosos y a Pastrana, Nohora y los niños.
- Use estrategias que contribuyan a construir el personaje: un personaje excéntrico que le ayude a proyectar su imagen, como pegarle a sus seguidores una patada en el trasero al estilo Jorgito Barón con la famosa “patadita de la buena suerte”.
- No hable en nombre de la “democracia”, hable en nombre del “pueblo”, así sus propuestas no tengan nada de pueblo y le toque simular que se unta de pueblo.
- Ponga en práctica el “populismo” para que confirme el inminente mal manejo de los recursos públicos por parte de todos los alcaldes anteriores, pero de todos, no deje a nadie por fuera y hágalo con ínfulas de “nacionalismo” a nivel local.
- Sus máximas y eslóganes: “Voy a atacar la corrupción y voy a recuperar la moral”, “voy a cambiar la historia de mi pueblo”, “llegó la hora” o “La mejor hoja de vida” al estilo Lara Sánchez. Además, invente frases impactantes o delirantes, pues está visto que en política siempre sacan más rendimientos los extremismos que la moderación, esto, claro está, hace parte de la dinámica de la política show.
- Utilice la política como espectáculo. Expulse a aquellos impuros, impropios y que no comulgen con sus ideas. Despotrique de los demás sin argumentos para sostenerlo al estilo Uribe.
- Desafíe el statu quo con propuestas que pongan en cuestión consensos de amplias mayorías, como acabar de una vez por todas con los negocios del parque principal y sus alrededores. Claro está que corre el riesgo de que le revoquen el mandato, pero si esto llega a pasar, cambie la propuesta inmediatamente, como por ejemplo, que mejor trasladará el parque y la iglesia para otro sector antes que expulsar a los comerciantes.
- Falte al respeto, insulte, mienta, invente todo tipo de agravios para hacerse al poder al estilo “Trumposito-Uribito”, para que hablen de usted, aunque hablen mal, pero que hablen para que no pase como desconocido. Nunca se quede callado antes las críticas, el silencio no es buena opción y si lo critican devuelva otra crítica más fuerte y tranquilo, queda legitimado para hacerlo ante quienes lo critican.
- Desacredite al resto de candidatos con falsos perfiles en las redes sociales, para ello puede contar con la ayuda de sus familiares más cercanos.
- Amenace con expresiones de machismo, homofobia, xenofobía y bravuconadas racistas al estilo “Trumpis”. No importa que dañe la democracia, lo importante es hacer que la gente vote “verraca” y ganar como sea. No olvide, su lema será: “O ellos o yo”.
- Fomente la creación de grupos fanáticos religiosos que expresen en las iglesias que las propuestas de los otros candidatos están atravesadas por la “ideología de género”, así mucha gente no sepa que es eso y sumado a lo anterior, tengan problemitas de comprensión lectora.
- Manipule las emociones con mentiras y engaños y maneje los medios para instalarse en el poder en nombre del pueblo, pues hay quienes no le interesa su inteligencia, capacidad o experiencia, sino su habilidad para mentir. Hay que polarizar al pueblo, segmentar la mayoría y abrir espacios para la duda.
- Use el estilo camorrero que insulta a todo el mundo, incluyendo a sus oponentes, tal como hizo “Donaldsito” con la Clinton a quien insultó varias veces en los debates por televisión, hasta amenazarla con ponerla tras las rejas por corrupta.
- Si tiene inconvenientes o rivalidades polítiqueras con algún candidato al concejo municipal, invéntele que sus propuestas harán parte del “bloque de constitucionalidad” o que “tienen encriptada la ideología de género” así mucha gente no sepa de eso, pero lo más seguro es que lo tumba porque lo tumba.
- Vuélvase arrogante e intolerante a las propuestas contrarias, mienta mucho, genere miedo, temor, desinforme y tendrá la victoria asegurada al estilo Centro Democrático y Juan Carlitos Vélez.
- Proponga revocar el Concejo Municipal – así como amenazan por estos días los amos de la guerra-, sustentado en que al pueblo le piensan hacer conejo, ya que intenta aprobar un acuerdo que tiene escondida la “ideología de género” y corremos el riesgo de que nuestros hijos se vuelvan gais o gaisas al estilo Ordoñez en combinación con Maduro.
Es difícil que esto pueda pasar en la provincia, pero no imposible. Para finalizar, amigo lector, siga estos consejos: no se deje contagiar por el odio, la violencia y la guerra; no crea en ideas falsas, esto se arrregla con el diálogo y no a punta de plomo; no crea en todo lo que se publica en las redes sociales, no crea en rumores y chismes; no admita el irrespeto, la mentira, el engaño, la manipulación, la transgresión, el insulto, la violencia y sobre todo, no caiga en una mala decisión. En el camino les iré presentando otras formas de hacer politiquería hasta llegar siquiera a 100. ¡Hasta pronto!