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Opinión: Campoalegre: El Municipio De Las Motos Por: Mario Parra

 

Opinión: Campoalegre: El Municipio De Las Motos Por: Mario Parra – Cientos de campoalegrunos pasaron de peatones a propietarios de su propio medio de transporte. Se calcula que en Campoalegre el número de motos supera la cifra de 5000, la mayoría de ellas registradas en otros municipios a falta de una secretaría o instituto de tránsito local.

Recuerdo que Campoalegre era uno de los municipios del país con mayor número de bicicletas comparado con municipios grandes como Espinal, La Ceja o Cartago; era el medio de transporte de los trabajadores del campo como también de los habitantes del sector urbano, pero el tiempo ha demostrado que el paso de la bicicleta a la moto es tan grande que ha provocado cambios culturales en materia de movilidad. Las motos populan por todas las calles del municipio, cientos de ellas cruzan por todos lados, culebrean entre los carros, circulan por la mitad de las calles, parquean o estacionan donde se les da la gana y para muchos no existe ni Dios ni ley, se consideran los dueños de las vías sin pensar que frente a un accidente siempre llevarán la peor parte y lo malo es que saben que el chasis es su propia humanidad. Muchos de ellos andan endiablados sin aprecio por su propia vida y con un real menosprecio por la vida de los demás, otros muestran agresividad frente a los demás motociclistas, peatones o ciclistas y compiten con los automotores muchas veces para demostrar superioridad en velocidad.

Hemos perdido la cuenta del número de veces de gente sobre el asfalto que llora de dolor sin poderse mover, escenas de sangre -que dejan secuelas e inhabilidades o discapacidades permanentes- y de muerte, como el ocurrido últimamente al jóven  Oscar Leonardo Patiño (Q.E.P.D.) a quien llamaban “Tatto”.

Vemos por lo menos un accidente semanal en el que está involucrado un motociclista. Hemos perdido familiares, amigos, compañeros de trabajo, compañeros de estudios que un día salieron en su moto y no volvieron a casa. También es cierto que para muchos es un elemento de trabajo y en algunos casos se convierten en víctimas de los conductores de carros, buses, camiones, tractomulas, etc., asumiendo que estorban o no tienen derecho a transitar por las vías.

Pero también hay personas que conducen con decencia y con prudencia, y respetan las pocas señales de tránsito que existen en el municipio, por eso hay que considerar que el problema no son las motos, sino de la forma como conducimos. No hay que ver las motos como un problema, sino como una realidad que hay que gestionar por parte de la administración municipal para reduccir los incidentes, los accidentes, los lesionados y las muertes, especialmente con un cambio de cultura ciudadana, el uso adecuado de las vías, la prelación a los peatones y ciclistas y sobre todo, el respeto a las normas y señales de tránsito como también de unos menores límites de velocidad en el área urbana.

Necesitamos con urgencia una secretaría o instituto de tránsito que desincentive el uso de la moto e incentive el uso de la bicicleta, que haga campañas educativas para el uso de elementos de protección, especialmente el casco, -otra hubiera sido la suerte de “Tatto” con el casco puesto-, educación de los otros usuarios de la vía: peatones,  ciclistas y conductores de carros, pues esta es una responsabilidad de todos, no solo de los motociclistas.

Señor alcalde, señores concejales no sean indiferentes a todo lo que sucede con los motociclistas, hay que poner orden, no más motos sin luces, placas o documentos, no más niños o menores conduciendo estas máquinas sin licencia a toda velocidad, piensen que Campoalegre requiere de su acción inmediata y efectiva en este tema o ¿tiene que haber muertos de por medio para que las autoridades recuerden que tiene leyes que hacer cumplir? ¡Hasta pronto!

 

 

 

 

 

 

 

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