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Opinión De Mario Benedicto Parra: Bocachancla: El abandono del Derecho

Opinión De Mario Benedicto Parra: Bocachancla: El abandono del Derecho – Hay preocupación por una tendencia creciente a “abandonar el derecho”, en diversas sociedades. Es un problema que se agudiza en los últimos años, donde causas nobles como la de los derechos humanos, se utilizan como herramienta de distracción para dedicarse a saquear países, por parte de las oligarquías gobernantes y para violar principios jurídicos esenciales para la vida en un Estado de derecho y reemplazar la justicia por la más descarada venganza.

Cuando se dice “juicio y castigo” se está violando el derecho pues debería exigirse “juicio y sentencia”, haciendo recordar esos añejos westems donde la partida que capturaba al sospechoso decía: “tendrás un juicio justo, te colgaremos”.

Las élites se han acostumbrado a vivir fuera de la ley. Esto se ha ido acentuando y una de las evidencias es la falta de igualdad ante la ley, principio fundamental en los valores occidentales que en una larga lucha buscaron formas superiores de convivencia civilizada.

Por miedo a perder la vida y presiones diversas, muchos integrantes del poder judicial en Colombia, por ejemplo, han claudicado de su compromiso con el derecho, como lo hacen los que apañan la corrupción y los fraudes electorales.

Mientras tanto, personajes siniestros son protegidos por la justicia que deja morir en los anaqueles de los tribunales investigaciones sobre sus fechorías.

Los derechos humanos constituyen uno de los grandes aportes de la tradición liberal, que fue la inspiradora de las instituciones de la República desde los padres fundadores y que recoge el concepto judeo cristiano que el hombre como criatura creada a imagen y semejanza de Dios, es sagrado y por lo tanto un fin en sí mismo y no un medio.

Un contraste con el pensamiento de Mussolini, no muy diferente al de Stalin: “Todo en el Estado, todo para el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”. No es el Estado para las personas sino las personas para el Estado.

Los derechos humanos son un problema vigente, no una cuestión del pasado cuando desde uno y otro lado se abandonó la confrontación de ideas y el debate de proyectos dentro de la democracia por distintas formas de dictadura de derecha o de izquierda.

Los derechos humanos siguen siendo violados en muchos países con el fraude, las torturas, las policías corruptas, la complicidad de las oligarquías políticas con el narcotráfico, el tráfico de armas y tráfico de personas y con el sometimiento a la justicia.

Los derechos humanos tienen vigencia cuando se aplican a todos, a los amigos y a los adversarios e incluso a los enemigos y se aplican normas con efectos retroactivos. Por eso la estatua que simboliza a la Justicia la presenta como una mujer con los ojos vendados.

El derecho debe estar por encima de las ideas y gustos personales. Hoy hay muchos investigados que los favorecerá la impunidad.

¡Hasta pronto!

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