Opinión De Mario Benedicto Parra: Letrina politiquera – Hay funcionarios en todas las entidades públicas del orden nacional, regional y local, muy dignos, por cierto, muy honestos, sin duda, pero conozco también burócratas que no tienen mérito alguno, que no están en cargos públicos por sus valores, sus méritos, sino por las recomendaciones, padrinazgos, politiquería.
Es el caso de Álvaro Hernán Prada que promovió su propia prórroga para quedarse atornillado como presidente del Consejo Nacional Electoral. Eso hace parte de un país que tiene en muchos servidores públicos, verdaderos ejemplos de lo que es la letrina politiquera, tan cuestionada, de esta Colombia convertida en cloaca politiquera. Hacen cualquier cosa para mantenerse en el poder, con la indignidad que caracteriza a este personaje que fue representante a la Cámara por el Partido Centro Democrático y está investigado por la Corte Suprema de Justicia por manipulación de testigos al igual que su jefe.
Si somos rigurosos y críticos, tendríamos que decir que es una vergüenza que tanto la elección de magistrados del CNE tenga tinte “eminentemente político”. Debería garantizarse no solo la independencia de los magistrados sino también la idoneidad para ejercer el cargo: la provisión de conocimientos, de estructura académica y de experiencia en materia electoral.
La mayoría de los que componen el CNE, saltaron del pabellón de los quemados del Congreso a la magistratura electoral. Así funciona la “falsa democracia” en Colombia, los partidos políticos ubican sus fichas descabezadas bajo acuerdos simulados, convirtiendo el arte noble de la política en un albergue muy costoso de recicladores de basura política.
La elección de estos magistrados -como cuotas políticas- es el reflejo del decaimiento de la verdadera democracia porque la autoridad electoral no detenta independencia, sino que sigue los intereses de sus jefes políticos que los ponen allí como simples fichas partidistas.
En Colombia no importa que el presidente del máximo órgano electoral esté investigado penalmente. Esto es un verdadero ejemplo de lo que es la indecencia a lo que ha llegado el poder, que nos demuestra la clase infrahumana que tenemos en muchos de nuestros dirigentes que lo han mancillado sin honor y lo han convertido en un bazar donde se compran y se pagan favores políticos, más preocupado en politiquear que en cumplir sus verdaderos deberes que son no otros, que obrar con independencia, imparcialidad e idoneidad.
CODA: Sin duda los congresistas de la oposición jamás velarán por el bienestar del pueblo que los eligió, sino que trabajan para las elites del poder económico, los concesionarios de las carreteras, entre ellos, Luis Carlos Sarmiento Angulo y para su propio beneficio por supuesto. Así quedó demostrado con el hundimiento del proyecto con el que se buscaba reducir el gran número de peajes que existen en nuestro país y que afecta el bolsillo de los colombianos.