Opinión De Mario Benedicto Parra: Maquiavelo y el poder político – El estudio del poder ha sido uno de los temas más interesante de la investigación académica. Son argumentaciones plasmadas en miles de páginas que nunca acaban de tener significado. Parece interminable la discusión sobre el poder.
En la sociología ha habido muchas aproximaciones en el terreno de la dominación, el estatus, el poder dentro de los partidos y organizaciones. La economía política describe la manera como el poder es el elemento por esencia de la dominación y desigualdad en las sociedades. La filosofía política ha querido concentrarse en los elementos y valores de su ejercicio; la dimensión ética, su deber ser. Sin embargo, la Ciencia Política es la disciplina que ha despertado más pasiones. A Maquiavelo se le atribuye ser el padre de esta disciplina que estudia la política como es: la realpolitik, más allá de cómo debería o quisiéramos que fuera.
Proponer un método para ver la política desde su realidad y tratar de entenderla tal cómo es, ha costado injustamente a Maquiavelo que lo etiqueten como un maestro de la artimaña o que muchos ignorantes definan su obra “El Príncipe” como un recetario de perversidades. Una lectura informada de Maquiavelo refuta estas acusaciones.
Maquiavelo sigue siendo uno de los grandes de la ciencia política porque la define sin ambages y ve el ejercicio del poder desde su desgarradora circunstancia. Maquiavelo, padre de la ciencia política, lo que hace es estudiarla en su contexto verdadero y en ese afán exhibe los acontecimientos que históricamente fueron relevantes en la conquista de principados o en la caída de los mismos; se introduce en la psicología de las masas y de los gobernantes para ver cómo fueron decisivos determinados actos, por atroces que estos hayan sido.
La contienda y la intriga siempre se hacen presentes, principalmente cuando se trata de ejercer el poder. Hoy han cambiado tanto las cosas que los pleitos en la cúpula del poder se exhiben sin recato.
¡Hasta pronto!