Opinión De Mario Parra “La historia la han llenado de sesgos, falacias y mitos” (Parte I) – Disentir es un derecho legítimo de la democracia que exige la verdad, lo dañino y peligroso está en ejercer esta acción con sectarismo, espejismo, odio o revancha. La visión de María Fernanda Cabal, sobre la masacre de las Bananeras ocurrida en diciembre de 1928 en el municipio de Ciénaga, Magdalena, no corresponde en rigor a la realidad.
Lo que debe imperar es la realidad histórica, no las alucinaciones; esa verdad, según narra la historia, es que Miguel Abadía Méndez, masacró obreros de la Bananeras por el sólo hecho de pedir condiciones dignas de trabajo; trabajadores que llevaban un mes de huelga pacífica. Si repasamos la historia de Colombia, vamos a encontrar muchos episodios de violencia que han sucedido; realidad triste, lamentable, pero cierta.
Colombia es un país político enmarcado por la existencia de la violencia desde Bolívar y Santander hasta hoy, cuyo resultado es el país que hoy tenemos, y con la que usted y yo nunca hemos estado de acuerdo, ni satisfechos, como tampoco lo están los colombianos que viven en medio de la miseria, la inequidad y la desigualdad.
La masacre de las Bananeras tuvo origen en la inequidad, la desigualdad, la exclusión y el abandono al que siempre han estado los obreros y campesinos. Este hecho no es un mito como pretende hacer ver la señora Cabal, pues en el fondo, no es otra cosa que incultura política –máxime de quien ostenta el título de politóloga otorgado por una prestigiosa universidad patria-, en donde no se acude a la argumentación seria y estructurada, sino a intenciones dirigidas a los odios viscerales contra la clase obrera y campesina.
Debemos evitar, a toda costa, caer en la idiotez permanente, y en política esto se da con cierta frecuencia, pues la idiotez, como dijo Voltaire, es una enfermedad extraordinaria, donde no es el enfermo el que sufre por ella, que generalmente no lo sabe, sino los demás, los que estamos alrededor del idiota.
Al igual que la masacre de las Bananeras, tampoco son mitos históricos los siguientes hechos que brevemente enunciaré:
– José Antonio Galán, el comunero, fue traicionado por un personaje prominente de la autoridad virreinal, el Arzobispo Caballero y Góngora: lo apresaron, torturaron y asesinaron.
– La burguesía criolla burló al pueblo aquel 20 de julio de 1810: entrada la noche la manifestación se disolvió, entonces José María Carbonell, conocido como “El Chispero de la Revolución” por su carácter y dinamismo, salió de casa en casa haciendo entender a los moradores que no podían acostarse porque en la oscuridad vendrían a prenderles fuego. Esto originó que la gente del centro y de los barrios aledaños de Santafé, como Las Cruces, Belén, Egipto y San Victorino se congregara nuevamente y que hubiera sido masacrada a mansalva de no haber sido por la acción rápida de este patriota. Este suceso está descrito en varias obras, como en la de Indalecio Liévano, titulada “Los Grandes Conflictos Sociales y Económicos de Nuestra Historia” y en las de Rodrigo Llano Isaza, tituladas “José María Carbonell” y “¿Quién era José María Carbonell?
– Las élites traicionaron al Libertador de la conspiración septembrina.
– La Constitución de 1863 fue radical contra los liberales. Fueron despojados de sus bienes, sufrieron pena de confiscación, muchos salieron desterrados.
– La Constitución de 1886 fue resultado de una guerra cruel.
– Todas las guerras civiles del siglo XIX fueron la consecuencia de las mentiras que uno y otor bando decía para excluir del poder.
-Rafale Uribe Uribe que defendía ideas liberales, fue asesinado en las gradas del Capitolio Nacional, llevaba un proyecto sobre seguridad social. Es considerado con toda razón, el padre del derecho laboral en Colombia.
CODA. El discurso maniqueista de Hugo Tovar Marroquín por las redes sociales en contra de la paz que tergiversa los hechos y los hace paracer como expresiones de lo que no son, en una acción claramente dirigida a obtener un objetivo, reemplazar a Macías y ser el nuevo maletero de su ser supremo. Está haciendo méritos para ganarse el cupo porque sabe que en el CD no hay militantes sino súbditos que no pueden contradecir al caudillo. Tovar Marroquín, el que dijo en noviembre de 2015 que Macías era perverso, manipulador, mediocre y mentiroso, hoy quiere los 30 millones mensuales para él.
Continuaremos con más episodios históricos la próxima semana. ¡Hasta pronto!