Síguenos

Opinion

Opinion: DEL YO-YO Y EL TROMPO A “POKÉMON GO” Por: Mario Parra

Opinion: DEL YO-YO Y EL TROMPO A “POKÉMON GO” Por: Mario Parra  – Las generaciones mayores, las que ya hemos vivido el tránsito de los años, vemos con frecuencia cómo ha cambiado el entretenimiento, pues hemos pasado de los juegos tradicionales como el yo-yo, el trompo, las canicas, los cinco huecos, la cuerda, etc., a los tecnológicos y en los tiempos recientes, a los tecnológicos virtuales.

El Pokémon Go es un juego virtual que está emocionando a niños y a jóvenes e impresionando a los adultos. Se trata de un videojuego de aventura para usar en los celulares inteligentes que se descarga gratuitamente y permite a los usuarios cazar unos “animalitos virtuales” llamados pokemones.

Que nadie crea que reniego de la tecnología, pero es evidente que hay cosas más importantes en la vida y existen necesidades en la población mundial que necesitan que el desarrollo tecnológico se emplee positivamente antes que andar cazando pokemones y utilizarlo, por ejemplo, para cazar a los políticos y funcionarios corruptos que están por todas partes, aunque hay lugares exclusivos como el Congreso de la República donde es fácil cazarlos, especialmente, cuando se duermen en las sesiones.

Por cuestión generacional no soy aficionado a la tecnología y menos a la virtual porque me cuesta trabajo aceptar tantos cambios seguidos. Las novedades virtuales no cesan y  pareceriera que la humanidad se está volviendo adicta al mundo virtual. Lo impresionante del Pokémon Go es que los noticieros, los medios de comunicación escrita y las redes sociales le hayan dado demasiada trascendencia a este hecho que en menos de 20 días se ha convertido en un fenómeno mundial. La pregunta que se hacen las personas que no están al tanto de la tecnología es: ¿Qué es Pokémon Go?

Para responder el interrogante, me voy a remontar a cuando éramos niños y adolescentes. Que yo recuerde en mi pueblo jugábamos a “las escondidillas” o  “escondidas”, donde el que perdía el juego tenía que ponerse en un rincón y contar en voz alta hasta treinta, mientras los demás se escondían y aquel, al terminar el conteo tenía que encontrarlos. Ese era el Pokémon Go de nuestra época, porque al encontrar al que se escondía prácticamente lo cazaban para que  fuera quien contara y buscara en la nueva jugada a los que se escondían.

Esperemos que cuando el juego esté disponible de manera oficial en Colombia, los pokemones no vayan a aparecer en las iglesias, en los cementerios, en los museos, en lo sistemas de transporte masivo y en general, en los sitios públicos porque puede generar caos y confusión.

Se debe aclarar que los jugadores salen en grupos a cazar los referidos bichos virtuales por las ciudades, las avenidas, los parques, los centros comerciales, los campos –no me imagino caminar o correr tras los pokemones sobre un campo minado en zonas envenenadas por la guerra-.

Lo cierto es que de ahora en adelante tenemos que acostumbrarnos a ver enormes desfiles de  niños y jóvenes caminando y corriendo por las calles con celular en mano listos a cazar a los indefensos muñequitos y de paso, exponiéndose al peligro de que los atropelle un auto o una moto.

Cómo extraño los juegos tradicionales porque en vez de estar corriendo desesperadamente como loco para cazar bichos, prefiero elevar cometas, los dados o algunos juegos de cartas o llenar las manos con tapas de gaseosa para jugar cinco huecos, en fin, los juegos basados en la interacción entre dos o más jugadores y no los juegos de hoy, basados en la revolución tecnológica. Creo que mejor voy a jugar pin pon, les deseo una feliz semana. ¡Hasta pronto!

 

 

 

 

 

 

Publicidad
Publicidad

Más en Opinion