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Opinion

Opinion: DESIGUALDAD REGIONAL

 

Opinion De Mario Parra: La escasa representación ministerial del Huila en los últimos 115 años de vida republicana, refleja que Colombia es un país con grandes desigualdades tanto en la distribución del ingreso como en oportunidades.

Hay zonas con enormes grados de influencia en la participación política nacional que ha permito la concentración del poder en regiones como Bogotá, Antioquia, Valle, Santander y los departamentos del eje cafetero.

Según un trabajo realizado por el Banco de la República publicado en el año 2012, sobre el poder regional en los gabinetes ministeriales durante el siglo XX (1900-2000), Bogotá tuvo 130 ministros, Antioquia 118, Valle del Cauca 61, Santander 57 y los departamentos del eje cafetero 50, lo que permite evidenciar la existencia de inequidad en la concentración de la riqueza y el poder en Colombia. Departamentos como Amazonas, Arauca, Casanare, Guanía, Guaviare, Putumayo, San Andrés y Providencia, Vaupés y Vichada, nunca han tenido un ministro; otros departamentos tan sólo han tenido 3, 5 o 6  representantes ministeriales;  la representación de los ocho departamentos de la costa caribe fue escasa y los pocos que ocuparon el cargo, no lo fueron en ministerios claves como el de hacienda y relaciones exteriores.

En el caso del Huila, en toda su vida ha tenido siete ministros: Rafael Azuero Manchola, Misael Pastrana Borrero, Rodrigo Lara Bonilla, Guillermo Plazas Alcid, Rómulo González Trujillo, Olga Duque de Ospina y Rodrigo Villalba Mosquera; después de éste último, el Huila no ha vuelto a tener un ministro. Cabe señalar que en términos cualitativos, los huilenses no han tenido acceso a ministerios claves, aspecto que evidencia el bajo desempeño y desarrollo económico y social de la región opita.

Según el artículo 115 de la Cosntitución Política, después del presidente de la república, los ministros son los funcionarios más importantes de la rama ejecutiva. Los ministros tienen una gran influencia en las políticas del gobierno de turno, en la toma de decisiones del presidente y responden  por las acciones del Estado por lo que respecta en sus áreas.

La debilidad política huilense no puede persistir; la dirigencia política tiene la obligación de actuar y exigir representación no solo en cargos nacionales de importancia, sino ministerial para escapar del limitado y rezagado desarrollo económico del departamento. El Huila debe reclamar una mayor participación ministerial y en especial, en carteras de mayor influencia como la de hacienda y obras públicas; no podemos seguir soportando la inequidad en el desarrollo de nuestro departamento comparado con las regiones donde se concentra el poder en Colombia, especialmente de la élite del denominado triángulo del poder Bogotá-Antioquia-Valle del Cauca. ¡Hasta pronto!

Por: Mario Parra

 

 

 

 

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