Opinión: ¿Existe la suerte? Por: Mario Parra – ¿Existe algún modo para ganarse la lotería?, ¿creemos que, compartiendo “amén” a las imágenes que se publican a diario en las redes sociales mostrando arrumes de dólares, euros, oro y joyas preciosas, vamos a salir de alguna crisis económica o nos convertiremos en millonarios de la noche a la mañana?, ¿creemos que el dinero nos va a caer del cielo o lo encontraremos debajo de la cama o detrás de una puerta? Es claro que no dejan de abundar los que ilusionan, los ilusos, los idólatras y los falsos vendedores de suerte o de objetos que dan suerte.
¿Cuántas veces no le deseamos a otra persona buena suerte? “Suerte”, “que Dios te dé suerte”, “buena suerte”, “mucha suerte”. ¿Pero, existe la suerte? No, no existe. No existe ni buena suerte ni mala suerte. Una cosa es que existan golpes de suerte, buena o mala, pero no la suerte en sí. El mensaje que quiero trasmitir es que sólo la capacidad e interés o la incapacidad y desinterés de las personas basta para labrar su propio destino, por eso en este mundo hay personas que triunfan y otras no. Para labrar su propio destino existe la necesidad de “crear circunstancias” para alinearnos con el triunfo y el progreso, porque si algo debe quedar claro es que la suerte nada tiene que ver con el azar y sí con la iniciativa. En la vida no hay milagros ni fórmulas mágicas, todo implica esfuerzo, trabajo y dedicación. La buena suerte -entre comillas-, la crea uno mismo y dura para siempre, en cambio, el azar, no dura demasiado tiempo, porque no depende de nosotros.
Hay muchos que dicen tener buena suerte, eso es falso, porque la suerte no existe, nadie la puede tener, nadie la puede vender o comprar. Por ejemplo, nadie le cree a la declaración del político corrupto que le atribuye su fortuna amasada en los últimos años al hecho de haberse ganado la lotería 3 veces. En un mundo en el que conseguir dinero y enriquecerse rápidamente es una obsesión, fácilmente hay personas interesadas en hacernos creer en la suerte.
Es fácil también que muchos estén confiados en la suerte, como lo explico con los siguientes ejemplos: Qué buena suerte, Pedro se ganó la lotería y con una partecita de ese dinero se compró un carro último modelo, pero días después se estrelló contra un árbol y se mató. ¡Qué mala suerte tuvo Pedrito! Dice Jessica Yuyeime: No estudié para el examen y tuve la suerte de que el profesor me hizo una sola pregunta: ¿Vamos a bailar esta noche? Cuando dijeron que Daniela Ospina, la exesposa de James Rodríguez, era una afortunada porque él cada día era mucho más millonario, es innegable que nadie es afortunado continuamente, basta ver el resultado de cómo terminó la relación de esta pareja.
En la vida se presentan muchas oportunidades, pero no todas las personas vemos cuándo es una oportunidad y en ocasiones desaprovechamos esos momentos para “construir un buen futuro”, pero no la suerte. Nosotros mismos vamos labrando nuestra felicidad y bienestar o nuestra desgracia en la medida que tomemos buenas o malas decisiones.
Pablo Neruda decía: “La suerte es el pretexto de los fracasados”. ¡Hasta pronto!