Opinión: LA APOLOGETA DE LA IGNORANCIA Por: Mario Parra – María Fernanda Cabal, siempre tiene opiniones rotundas, tajantes, y utiliza un tono visceral, alejado del análisis, para dar rienda suelta a sus demonios. En varias ocasiones ha propagado a través de las solemnes tribunas de las redes sociales situaciones que van del entusiasmo al aborrecimiento, como cuando afirmó que “Fidel Castro y Gabo pronto estarán juntos en el infierno” o cuando dijo con tono racista y desafiante que “Si uno pone a trabajar a los negros se agarran de las greñas” o como les dijo a los estudiantes de la Plaza de Bolívar, que suena más bien estrafalario: “Estudien, vagos”. No menos chocante resulta que en pleno debate que se transmitía por internet, aseguró que la ONU estaba compuesta por China y la Unión Soviética, es así como ella reconstruye la Unión Soviética que dejó de existir hace 26 años. Cierto es, que siempre deja pasmada a la gente con su pobre nivel intelectual y la falta de cultura general.
La acumulación de sus desafueros es la demostración de la decadencia intelectual de la clase politiquera colombiana. En su afán por aminorar al senador Cepeda, llegó a afirmar esa frase redonda y lapidaria para expresar que no le cree a la ONU porque China y la Unión Soviética, naciones comunistas, hacen parte de ella.
Pero meter en este cuento a China, es dejar al aire el ominoso peligro de la apología al odio, truco retórico que se emplea para demeritar, en este caso, a los chinos y su enorme cultura milenaria, e ignorar el cambio político, económino y social que ha tenido esta población oriental en los últimos treinta años. Demeritar a los chinos es ignorar la prosperidad, es simplemente ignorar la historia moderna. Y esa ignorancia de nuestro presente puede devolvernos lo peor de nuestro pasado. En China ya no leen el Capital de Carlos Marx, sino el “Capital del Siglo XXI”, el Capital del “Capitalismo Salvaje”. La Cabal y muchos politiqueros de su nivel, no han entendido o no quieren entender que el mundo ha cambiado, que hoy en día China y Rusia, no son las mismas, ambas naciones pretenden deslindarse de sus regímenes comunistas “absolutos” para abrazar al capitalismo moderno.
A la Cabal, le hacen falta unos mínimos conocimientos de política comparada para que confirme la vacuidad de sus afirmaciones. Sencillamente, en países desarrollados como China y Rusia que han pasado por una transformación muy profunda, jamás sufren una guerra interna como la que ha padecido Colombia por décadas; ese tipo de conflictos surge únicamente en países con bajo desarrollo económico, donde abundan los politiqueros mentirosos que no solucionan las necesidades básicas de la población y en los que algunos pseudo-líderes sólo quieren la guerra para mantener a la gente en la ignorancia; la muestra de un botón es la propia señora Cabal que sólo sirve para disfrazar ocurrencias y argumentos poco informados y mal construidos, pero sabe que diga lo que diga, por muy arbitrario o absurdo que resulte, nadie le va a mover la silla. Es como si la acumulación de malas ideas y opiniones infundadas tuvieran un impacto a su favor. Como dicen en los corrillos callejeros: “ser burro paga”; paga que le paguen más de treinta millones de pesos mensuales sólo para difundir brutalidades. Lo triste es que el nivel de preparación de la Cabal, deja mal parada a la universidad que la graduó en Ciencias Políticas, porque nadie desconoce que es una de las mejores universidades del país.
El bajo nivel de preparación de muchos políticos, se hace más evidente con el paso del tiempo. Hoy contamos con numerosos políticos deseosos de participar pero sin aportar argumentos propios, interesantes y genuinos. Claro que tampoco se debe abusar de la originalidad de las propuestas, como la que me comunicó un conocido que quiere ser alcalde de Campoalegre: “Para que la población campoalegruna no aumente tanto y merme la descomposición social, prometeré darle tres millones de pesos a quien se haga la vasectomía y aparte de eso le encimaré una moto”. ¡Hasta pronto!