Opinión: “El Nuevo Código De Policía Y Convivencia: Cosas Para Ir Corrigiendo.” Por: Mario Parra – Anteriormente el policía era una persona muy respetada, tanto que se le llamaba “Señor Agente de Policía”, lo mismo ocurría con la institución, era de las más apreciadas y respetadas por los colombianos; si a un niño se le pregunataba ¿qué quiere ser cuando sea grande? la gran mayoría respondía con orgullo, quiero ser un policía.
Infortunadamente, muchos gendarmes se han encargado de desacreditar la institución, pues hacen lo que les da la gana y muchas veces actúan con abuso de autoridad. A diario vemos en las redes sociales algunos agentes de policía agrediendo e insultando a quien se le cruce por el camino o a quien le reclame o le diga algo, pareciera que sólo ellos tiene la razón, pocas veces aceptan explicaciones y ante alguna reclamación por su indebido comportamiento, llegan a determinar que se les está irrespetando, le echan mano y lo conducen al cuartel o estación policial. Por eso, no deja de inquietar el exceso de facultades que le confiere el nuevo código a la policía ya que puede sobrellevar a más abuso de autoridad.
Ojalá no volvamos a la época de la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla, donde la policía arrinconaba en las paredes al indefenso ciudadano, claro está que hoy nos arrinconan de otras muchas formas, empezando por el gobierno con la reforma tributaria o los poderosos magnates del sistema financiero y las empresas de servicios de telefonía celular.
Ahora, si bien es cierto, el nuevo código es necesario para que la ciudadanía se eduque, respete las instituciones, respete la autoridad y se acabe con la famosa frasesita “¿usted no sabe quién soy yo?”, también lo es, que la Policía debe demostrar su buen desempeño, su condición humana y profesional para recuperar la buena imagen que otrora tenía para no maltratar injustamente a la ciudadanía y más cuando el nuevo Código de Policía tiene como propósito orientar y regular el comportamiento de los ciudadanos para mejorar la vida social de la comunidad propugnando por los derechos y deberes de los ciudadanos y sobre todo, el respeto por los demás.
Nunca es tarde y llegó la hora de que volvamos a repasar las notas de urbanidad y civismo de Carreño sin importar la edad ni la época que vivimos. Es tan fácil respetar al vecino, no orinar en la calle, no hacer ruido, no comprar objetos robados, no ocupar el espacio público, etc., que hoy figuran como contravenciones en el nuevo código para no tener que acudir a la Policía para hacer cumplir normas tan elementales de convivencia.
De las innumerables conductas que establece el nuevo código, voy a referirme a algunos asuntos que golpearán el bolsillo debido a la imposición de multas para quienes:
- Protagonicen riñasy actos circenses en las calles.
- Quienes quemen pólvora.
- Para quienes invadan la intimidad en las redes sociales. Esta medida es contra las personas que utilizan perfiles falsos o reales para agredir e insultar a las personas, también para quienes publiquen material fotográfico de otra persona tomada en lugares privados.
- Para quienes no recogan el excremento de sus mascotas en las vías públicas o saquen a sus perros sin collar, lazo ni bozal. El código establece que las alcaldías tendrán la obligación de crear un censo de caninos peligrosos, en el cual tendrán que consignar el nombre, la identificación, descripción del ejemplar y el lugar de residencia del perro así como el lugar de ubicación del propietario.
- Quienes realicen necesidades fisiológicas en el espacio público. Será obligatorio tener baño separado para mujeres, hombres, niñas y niños en establecimientos públicos y están en la obligación de tener baño, especialmente para las mujeres en estado de embarazo y adultos mayores.
- Quienes ocasionen daños en el sistema de transporte público.
- Quienes ejerzan como venderdores en los buses.
- Quienes agredan a la policía.
- Quienes realicen grafitis, además, deberán reparar los daños.
- Se prohíbe la invasión de vendedores ambulantes en el espacio público. ¿Será que los alcaldes le meterán la mano a este asunto? Pues, tendrán que hacerlo, por ello se obliga a los alcaldes crear durante los seis meses después de la aprobación de la ley, medidas que garanticen el trabajo de estas personas.
- Si alguien agrede física o verbalmente a miembros de la comunidad Lgbti o niega, impide o dificulta el acceso a centros educativos en razón de su condición sexual, será multado.
- Las alcaldías deben establecer centros de refugio para el habitante de la calle, serán centros de refugio temporal para quienes se encuentren en estado alterado de conciencia.
- Los establecimientos que comercialicen equipos celulares que hayan sido hurtados, se les impondrá el cierre definitivo del establecimiento. El nuevo código establece que sólo quienes tengan la autorización del Ministerio de Tecnologías de la Información podrán comercializar los equipos celulares. Además, el código establece que quienes no registren sus equipos con su IMEI, recibirán multas o se les decomisará el equipo.
- Queda prohíbido el uso de los equipos de sonido que utilizan altos decibles de sonido y pertuban la tranquilidad de los vecinos. La policía podrá cortar el fluido eléctrico a los bullosos que no hagan caso de no hacer ruido y en caso de persistir el ruido, la autoridad podrá desactivar la fuente de energía temporalmente, si el residente se niega a desactivarlo.
- La policía está autorizada para entrar a las casas y centros educativos cuando se produzcan conductas que afecten la convivencia, sobre todo, cuando hay la posibilidad de que la persona que ingresó a un inmuble haya cometido algún delito.
- El código le otorga facultades a los alcaldes para establecer el toque de queda a los niños, niñas y adolescentes; medida que podrá decretarse con la condición de que las personerías y el Bienestar Familiar acompañen su implementación.
Es fundamental tener claro que todo procedimiento policivo podrá ser grabado por cualquier persona mediante teléfonos celulares u otros medios tecnológicos y queda prohibido que los policías y demás autoridads impidan que estas se realicen, salvo restricciones expresas en la ley. No olvidemos que constitucionalmente los alcaldes son la máxima autoridad policiva de los municipios y que con el nuevo código tienen un compromiso serio con la seguridad y convivencia. ¡Hasta pronto!