Opinion: Un Gobierno Faltón

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libardo-gomez-sanchez

En el lenguaje popular faltón es sinónimo de incumplido, veleidoso, es aquel que hace promesas y nunca las honra, por el contrario termina haciendo lo contrario a lo que se compromete. Si alguien puede hacerse al titulo de campeón de esta cuestionable actitud es el gobierno de Santos que una tras otra viene haciendo la vista gorda a los acuerdos a que llega con diferentes sectores sociales que le reclaman su atención y políticas que resuelvan las dificultades por las que atraviesan.

Recientemente los transportadores habían llegado a un pacto con la Ministra del Transporte para resolver problemas de precios de flete, procesos de chatarrización, control de parque automotor y reducción de costos de operación y una vez salieron de las instalaciones del ministerio, el gobierno con el desparpajo mas descarado del mundo anunció el incremento al precio del diesel combustible que emplean los vehículos de carga y que impacta decisivamente sus costos; pero en asuntos en donde los compromisos se han hecho a toda la sociedad como ocurre en salud luego de sucesivos escándalos que han dejado al descubierto la podredumbre a que llevó la ley 100 la prestación del servicio de salud, el gobierno nos ofrece una reforma que pondrá a consideración del Congreso de la República y que seguramente sus mayorías aprobarán, en el que comienza por eliminar la posibilidad de emplear la tutela como mecanismo de garantizar derechos de atención en casos de riesgo extremo como ha venido ocurriendo y consolida la existencia de las EPS cambiándoles el nombre para que mantengan su actividad depredadora, lo que permite avizorar es la consolidación del modelo que ha probado no servir al propósito de garantizar salud sino de asegurar utilidades mayores al capital financiero.

Los tramites cordiales y escritos caen en el vacío, tal parece que el unanimismo que envuelve a la minoría de la cúpula de la manguala nacional les hace creer que pueden proceder impunemente, afortunadamente la sociedad entera viene comprendiendo que la forma que entienden es la movilización social y la resistencia civil, la que se vieron obligados los cafeteros a utilizar para evitar su desaparición y en la que los acompañaron cacaoteros y arroceros en el mismo trance y la misma que el voto en blanco le aplicará a la manguala regional en el Huila, más ahora que en un acto propio de un gobierno fascista contraviniendo todo vestigio de democracia se le prohíbe promocionarse.