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Opinion: EL PARO CAMIONERO BAJO LA SOMBRA DE ENGAÑOS POr: Mario Parra

Opinion: EL PARO CAMIONERO BAJO LA SOMBRA DE ENGAÑOS POr: Mario Parra – Algunas voces de la oposición al gobierno en cabeza de Uribe, Zuluaga, Macías y Ordoñez, han aprovechado las circunstancias del paro camionero para expresar argumentos mediocres y salidos de tono, como decir por los medios de comunicación que el gobierno le ha concedido todo a las Farc y en cambio a los pobres camioneros los ataca con la fuerza pública.

El Centro Democrático se ha convertido en una fábrica de populismo, en un partido charlatán que sólo vende humo e ilusiones en la feria mediática de RCN. No podemos fiarnos de esos charlatanes cuando a Uribe le quedó grande arreglar el problema del sector transportador de carga durante sus ochos años de gobierno y ahora, con cinismo vienen a echarle toda la culpa al gobierno actual. Esos populistas, lo que están buscando es manipular al pueblo y conseguir votos para generar un ambiente en el que la payasada parece política.

Claro que el problema camionero no es de ahora ni de este gobierno, este mal hay que achacárselo a los últimos gobiernos y a los entes del control que durante más de veinte años, permitieron la corrupción en el Ministerio de Transporte que se confabuló con algunos particulares como el mentado por estos días Pedro Aguilar, actual presidente  de la Asociación Nacional de Camioneros, de quien se dice no es un “pequeño” ni “pobrecito” transportador, sino propietario de al menos 350 tractomulas que están a nombre de testaferros y familiares suyos. A este personaje se le atribuye el problema de la sobreoferta de camiones que supera la demanda del sector; de corromper a las autoridades de tránsito para beneficiarse con la venta de vehículos que debían ser chatarrizados y de conformar el cartel de la chatarrización.

Si bien es cierto que tanto los camioneros como el gobierno tienen argumentos sobre los cuales les asiste la razón, también lo es, que no hay razones para usar la violencia ventilando odios y utilizando el populismo para que se distancie la posiblidad de retomar el diálogo y el debate.

Nadie podrá decir que el gobierno no se ha sentado a dialogar con el sector camionero, incluso después de una de esas incontables reuniones, se alcanzó a decir que el acuerdo estaba cerca y que pronto se levantaría el paro. Pero, ¿qué pasó? Cuando existe un mopolio en el transporte, propietario de cientos de vehículos que manipula al pequeño transportador, que sólo busca el afán de lucro y el poder desde de la política apoyado por los charlatanes de la oposición es difícil llegar a un acuerdo, pero el afectado es el pueblo que tiene que arreglársela como pueda.

Más que actos violentos, el gobierno y los camioneros deben sentarse nuevamente a la mesa  a dialogar y llegar a acuerdos para acabar con la sobreoferta, causante del detrimento económico del sector de carga y del pequeño transportador; que la chatarrización se haga efectiva, es decir, que por un vehículo antiguo entre uno nuevo y no se siga con la práctica corrupta para ambos vehículos sigan funcionando por causa del cartel de la chatarrización y de la corrupción misma; es importante que se revisen los precios del servicio con el fin de mejorar, sobre todo, la situación económica del pequeño transportador. Es imprescindible el diálogo y el predominio del bien general sobre el particular; es hora de que se acabe el populismo de los políticos que le achacan el problema a este gobierno para crear aversión.

Hay que encauzar una solución a largo plazo y aportar en vez de destruir y como dijo Juan Guillermo Rogriguez, director de este medio, cuánta falta le hace el tren a este país que de haber existido hoy no estaríamos pagando los platos rotos ni los altos precios por los productos de la canasta familiar. ¡Hasta pronto!

 

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