Opinión De Mario Parra – Política y Periodismo: El ejercicio de cualquier profesión u oficio exige observar y respetar una serie de virtudes elementales y comunes a todas ellas, como la ética, la decencia, el pudor, el decoro, el respeto, la mesura, etc.
Hay virtudes que sobresalen más en unas profesiones que en otras, por ejemplo, en la docencia, pueden ser la moderación y la templanza, en las artes, la sensibilidad, en la medicina, la perseverancia y la empatía, en la ingeniería, la resiliencia, en la judicatura, la prudencia, en la política, la verdad y la honradez y en la milicia, el valor. En el caso del periodismo, creo que su virtud fundamental y distintiva, es la independencia, sobre todo en la arriesgada arista de las columnas de opinión.
Los columnistas de opinión tenemos un compromiso con los hechos humanos, dar cuenta de ellos, difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, separar claramente la información de la opinión.
El articulismo de opinión toca las fibras del poder político y es por eso, que es imposible desvincular el periodismo de la política, su relación siempre ha existido y existirá, aunque no es difícil que la política acabe contaminando al periodismo.
El hecho de ejercer esta profesión, no impide ejercer la política y menos, que no podamos tener nuestra concepción ideológica como sostienen algunos. Esto es una excusa de la cual se cuelgan ciertas personas para desligitimar a quien consideran su principal enemigo: El periodismo que critica y a los periodistas que no se rinden a lo pies de los corruptos, los difamadores, los manipiladores y los mentirosos.
Hacer periodismo implica decir la verdad y medirse todos los días con la credibilidad de sus lectores. El periodismo de opinión está ligado al compromiso con la verdad, a la búsqueda de precisión, imparcialidad y equidad, y a la clara diferenciación entre los mensajes periodísticos que buscan la verdad y los mensajes hipócritas que sólo buscan engañar.
Tener opinión es casi un deber de toda persona porque sin opinión, se constituye el ser humano, en un ser a la deriva, sujeto a las opiniones de los demás y eso de tragar entero y reproducir información que propagan mentiras y tergiversan en las redes sociales, no es opinión. Sólo cabe concluir que es gracias a la opinión periodística que se conoce quiénes han abusado del poder, quiénes son los corruptos y quiénes mienten y manipulan. ¡Hasta pronto!