Opinión De Mario Parra : ¿Vamos a votar o vamos a elegir? – Estamos a poco menos de cinco días de las elecciones parlamentarias y a dos meses y medio de las presidenciales, para que decidamos el destino que queremos para Colombia en los próximos cuatro años.
¿Vamos a votar o vamos a elegir? No siempre el acto de la votación es equivalente a elegir. Lo primero se puede hacer de forma inconsciente, casi maquinal, automático, dejándose llevar por factores como la tradición, la costumbre, la simpatía, el fanatismo o simplemente por salir del paso cuando se intercambia el voto por algo más que un tamal o una teja. Lo segundo, al contrario, es un acto consciente, que requiere una información previa del programa de gobierno, de las propuesta del candidato y una previsión responsable de las consecuencias de la decisión que tomemos.
¿Cómo elegir entre tanta corrupción? ¿Cómo elegir ante los personalismos y los egos enceguecidos y fanáticos de algunos candidatos y partidos políticos? ¿Cómo elegir ante la propaganda de terror, desprestigio y miedo que meten algunos candidatos y partidos políticos por los medios de comunicación y las redes sociales en contra de otros candidatos y partidos políticos, no respetando opciones políticas diferentes?
Llevamos doscientos años de sólo mentiras y promesas; doscientos años de un país que se desangra y los responsables, según el sentir del pueblo, son los mismos que han gobernado, buscan gobernar nuevamente y seguramente, seguirán gobernando. A la gente se le olvida que son dos siglos en los que la clase politiquera nos ha mantenido en la ignorancia, el subdesarrollo, la inequidad y la injusticia social.
Al elegir debemos ver, al menos, cómo actuará el electo una vez esté en el cargo. Los colombianos estamos hartos de aquellos congresistas que se atrincheran en el poder, monopolizan el poder legislativo, ignoran al pueblo al legislar y se atornillan dejando las curules en manos de los llamados herederos o amigos.
Dejemos de poner a Venezuela en la contienda electoral, esto sólo busca tapar las fechorías de los politiqueros, centrémonos en los problemas de Colombia en la forma como lo hicieron en su época y en sus debates ideológicos Jorge Eliécer Gaitán, Álvaro Gómez Hurtado y Luis Carlos Galán Sarmiento. La anarquía generada por las redes sociales sólo busca acabar con el debate de altura.
Ahora en Colombia lo importante es polarizar y dividir para lograr el poder, pero de esta forma es casi seguro que nadie va a tener una solución a la crisis, por el contrario, crearán más crisis y luego vivirán de ella para lograr sus fines personales sin que el pueblo les importe lo más mínimo.
Elegir no es fácil, votar sí. Hay personas a quienes se les sube el poder o cualquier otra cosa a la cabeza y nos dejan sorprendidos, porque creíamos que era una persona equilibrada, honesta y responsable para echarse en los hombros el destino de todo un pueblo por cuatro años.
¡Qué importan las hojas de vida con “doctorados” y diplomas habidos y por haber!, cuando lo único importante y que verdaderamente pide la sociedad es un candidato humanista, un líder social sin pretensiones corruptas y vengativas, que garantice la construcción de una sociedad más justa, equitativa y en paz.
Hoy el pueblo colombiano no se siente representado por el universo político de nuestro país, es por ello, que votar en las actuales circunstancias no es igual a elegir, puesto que el voto no se estaría empleando como una expresión democrática sino como un arma de venganza para aplastar la voluntad de quienes queremos realmente la paz y que las cosas empiecen a cambiar.
Nos queda muy poco tiempo para decidir si elegimos o simplemente votamos. ¡Hasta pronto!