Editorial : LA REGIÓN SURCOLOMBIANA PERDIÓ A ABNER LOZANO ESPECIALISTA EN CUIDADO CRITICO – La muerte, ese hecho circunstancial de la existencia del ser, se hizo realidad para el profesor Abner Lozano, quien dedicó su vida a la Unidad de Cuidado Intensivo Adulto del Hospital Universitario Hernando Moncaleano de Neiva para el cuidado de la salud de los pacientes de la región sur colombiana. El profesor Abner fue un sabio, no le interesó el dinero, no guardó nada de su concomimiento, lo entregó todo, a tal punto que lo escribió y aún no se han publicado dos de sus últimos libros.
Abner fue un médico en sentido estricto, con cada paciente luchó en contra de la muerte a tal punto que muchas veces le quitó de sus garras a varios de ellos que llegaron a la unidad, que él sigilosamente cuidaba las 24 horas en el hospital Universitario.
El “profe” no era de posiciones medias, con él era blanco o negro, era vida o muerte, amigo o enemigo, no había posibilidad de los grises, razón por la cual algunos se declararon enemigos porque no era de aguas tibias.
Abner formó con rigor y por fortuna a muchos médicos, nadie puede sostener cosa contraria, pues su fin último buscaba que su amado Huila fuera un punto de referencia a nivel mundial en el cuidado crítico, porque él tenía la suficiencia moral e intelectual para ello.
La comunidad académica y médica del Huila y Colombia, en una ceremonia muy digna rindió un homenaje muy sentido en su honor, dejando claro que la muerte de Abner es una pérdida lamentable para la medicina de Colombia y el Mundo, en especial para sus estudiantes de la universidades Surcolombiana y Navarra, donde ejercía su otra pasión: la de ser docente.