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Opinión de Mario Benedicto: El calumniador, la nueva peste de la sociedad.

Opinión de Mario Benedicto: El calumniador, la nueva peste de la sociedad – Basta navegar durante un rato por las redes sociales e internet para darse cuenta de la cantidad de información falsa que se transmite de todo tipo de cuestiones, situaciones y hechos.

Buena parte de esa información es mentira podrida o verdades a medias que nadie comprueba o no somos capaces de comprobar. Lo perverso es que se comparte la información sin el esfuerzo de cuestionar lo que se divulga, agregando algo de su propia dosis de calumnia. Esa clase de información calumniosa tiene como fin causar daño a la credibilidad y a la honra de las personas.

Peste es una palabra expresiva que indica mal terrible y contagio. Calumniar es atribuir falsa y maliciosamente a otro, palabras, actos o intenciones deshonrosas. La calumnia normalmente es prima hermana de otra acción reprochable llamada “rumor” y el rumor, es el medio por el cual la calumnia se esparce como el polvo.

La Biblia dice que el calumniador es un necio. Proverbios 10:18 expresa: “El que encubre el odio es de labios mentirosos; y el que propaga calumnia es necio”. Necio, según el idioma hebreo, significa alguien que es falto de inteligencia y la falta de inteligencia, queda demostrada por la falta de comprensión de lo negativo de la calumnia.

Pero no siempre se cumple la sucia consigna de: “Calumnia, que algo queda”, porque a veces lo único que queda es el pestilente olor del calumniador.

Lo que más llama la atención es la opinión desmesurada de determinados grupos de navegadores y de aquellas personas que sólo critican o comparten información, pero que en su vida diaria no actúan en consecuencia con lo que dicen creer. Sólo son cajas de resonancia de terceros que los utilizan para el mal, para propagar la peste de la calumnia, para extender y aumentar la difamación; si su rigor intelectual es ese, poco o nada queda por hacer y menos por salvar. Su intelecto, lo más seguro, es que no pasa por el cerebro.

Estos personajes que pululan por las redes sociales se han convertido en el principal transmisor que contagia de calumnia a los demás. A veces incomodan y fastidian con tanta información ponzoñosa aún a sabiendas de que no es cierto. El objetivo que persiguen con esa maniobra cargada de vileza es propio de algunos fanáticos que se aventuran a publicar manchando el honor de unas personas sin pensar que la calumnia no puede estar por encima de la verdad y el honor en una sociedad civilizada. ¡Hasta pronto!

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