
Alberto Álvarez
Opinión de Alberto Álvarez C.: Vl Festival Nacional De Música Andina; Un Reencuentro Con La Identidad Cultural Musical De Los Campoalegrunos – Tuvimos la oportunidad de presenciar, en su totalidad, el «VI FESTIVAL NACIONAL de MÚSICA ANDINA» que cerró con broche de oro este sábado 11 de agosto, después de dos jornadas plenas de hermosas páginas musicales de lo mejor de nuestro repertorio folclórico colombiano de la región andina. Hemos quedado absolutamente satisfechos, no solo por el excelente nivel de calidad artística del evento que, sin ser presumidos, puede equipararse con los mejores del país en su género, sino por la calidad del público que asiste a disfrutarlo y que gratifica a sus artistas con particular emoción y respeto dejando en claro que los campoalegrunos somos unos espectadores de la más óptima calidad.
Campoalegre demostró que tiene muchas cosas buenas para mostrar: un enorme y prometedor semillero de artistas que muy pronto —o quizá desde ya— puedan codearse con figuras del arte musical de los más altos niveles en el país; excelentes gestores culturales que se han venido esforzando por traer a nuestro terruño grandes muestras de cultura musical desde otras regiones del territorio nacional; el profesional e inmejorable cubrimiento informativo por parte del equipo periodístico de Centro Noticias, y en esta ocasión, también se hace merecedor de un gran aplauso, el significativo apoyo por parte de la administración municipal que decidió rescatar para Campoalegre este importante evento que logra reunir a verdaderas joyas de nuestro repertorio artístico nacional. Gracias a Carlos Álvarez Camacho, a los connotados artistas —propios y foráneos— que nos deleitaron con sus magníficas interpretaciones, a las Alcaldía Municipal en cabeza de Aldemar Gutiérrez, a la Gobernación del Huila y a la Secretaría Departamental de Cultura, a la Fundación UTRAHUILCA, a la Organización ROA FLORHUILA, al Dr. Jorge Cubillos Gutiérrez y Hacienda POTOSÍ y gracias, de manera muy especial, a todos los campoalegrunos y visitantes que honraron esta muestra folclórica con su presencia, con su comportamiento y con sus cálidas manifestaciones de apoyo a la música vernácula. Dios los bendiga.