Opinión De Mario Benedicto Parra: “ Yo soy Betty, la fea” – El martes 29 de enero de 2019, falleció Fernando Gaitán Salom. Quien no tenga una información clara de don Fernando, seguramente pasa por desapercibida la noticia. Lo cierto es que Colombia ha perdido a un importante periodista, escritor, libretista y director de telenovelas.
Fue creador de series y telenovelas que difundieron una imagen diferente de Colombia, resaltando nuestras costumbres e idiosincrasia, nuestra realidad social por fuera de libretos basados en machismo, narcotráfico, corrupción y mafias, cuyas narrativas hastían de tanta violencia y trivialidad; cambió la forma de ver las telenovelas que se producían en Colombia y de la rutina de los “culebrones” que se importaban de México y Venezuela, en fin, le mostró otra cara del país al mundo principalmente con “Café con Aroma de Mujer” y “Yo soy Betty, la Fea”.
En 1999 se transmitió Yo soy Betty, la Fea, la producción más exitosas en la historia de la televisión colombiana. Ha sido emitida en más de 160 canales y doblada en varios idiomas, se dice que esta telenovela era vista por todos los colombianos, nadie quería perderse un sólo capítulo.
A pesar de que han transcurrido 20 años desde que se emitió esta telenovela, muchos personajes siguen teniendo vigencia, veamos algunos:
Betty, la protagonista, no le interesa impresionar con su inteligencia, educada y de sonrisa y gestos aniñados. Se volvió corrupta, firmaba balances financieros maquillados, todo por el amor que le tenía a su jefe, don Armando. Igual le ocurrió a María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS detenida actualmente, todo por lealtad a su jefe.
Patricia Fernández “La Peliteñida”, secretaria de presidencia de Ecomoda, aparenta pertenecer al estrato 7, pero en el fondo no es más que una persona con problemas financieros, egoísta, materialista, superficial y con ínfulas de superioridad por haber estudiado seis semestres de Finanzas en la San Marino. Este personaje me recuerda esos políticos que inventan maestrías o doctorados al mejor estilo Peñalosa y lo que es peor, se creen intelectuales, pero con mala ortografía, como le sucedió hace unos días al candidato a la alcaldía por Bogotá, Samuel Hoyos, que escribe herramientas sin h.
Ese tipo de personajes son la clara demostración de lo que representa la clase social tercermundista de este país, de pensamiento limitado, que creen que son mejores educados y con las mejores “hojas de vida”, pero “en la vida real” lo que representan es un mensaje de telenovela.
Nicolás Mora, amigo y confidente fiel de Betty. Nicolás y Betty son ejemplo de lo que es la verdadera amistad. Se caracterizaban por burlarse de sus propios defectos, en este caso por feos y por mostrarle a todo el mundo que la inteligencia y los sentimientos priman sobre lo superficial. Hoy en día bastante difícil que son las verdaderas amistades y más en política, en la priman la hipocresía, la mentira y la ambición de poder.
Hugo Lombardi, el diseñador de vestuario de Ecomoda. Es un hombre abierto, sin tapujos para decir las cosas al estilo de Claudia López o Jorge Robledo.
Daniel Valencia, era el jefe cruel de Betty y sus compañeras del llamado “el cuartel de las feas”, acosador laboral e irrespetuoso como muchos servidores públicos que abusan del poder o del “puestico” para humillar. Lo malo es que abundan en todas las entidades del Estado y empresas del sector privado.
Descanse en paz, Fernando, usted hizo una tarea monumental para entender la sociedad colombiana en la cotidianidad de lo absurdo, de su madurez e inmadurez, de su mediocridad y su grandeza, de sus frustraciones y debilidades, de sus complejos y miserias. ¡Hasta pronto!