Síguenos

Opinion

Opinión De Ana María Parra Hincapié: Humildad, palabra en decadencia

Opinión De Ana María Parra Hincapié: Humildad, palabra en decadencia –  Creo que estamos atravesando una crisis de humildad. A veces resulta extraño hablar de valores y principios en tiempos como los de hoy, influenciado más por la vanidad, la arrogancia y el orgullo. Creo que, en una simple conversación, nos damos cuenta si una persona se ensalza, alaba o vanagloria de sus éxitos, de sus bienes materiales o de superficialidades.

Percibo que hay personas que ven las cosas equivocadamente, aferradas a una identidad prestada, viviendo más a la defensiva en vez de cuestionar su forma de pensar. Y así hayan cuestionado su forma de pensar, caen fácilmente en la vanidad desbordada, la soberbia o la arrogancia. La sociedad de hoy tiene un problema y es su dificultad de mostrar su propia identidad.

La falta de humildad les impide vivir plenamente, tratan de convencernos que por tener un título universitario hay que decirles “doctores” o por poseer bienes materiales hay que tenerlos en un altar; la humildad en ellos hace rato la desconectaron de sus vidas.

Creo que hay que volver a recobrar la humildad, que el dinero, los bienes materiales, el éxito, es decir, la forma, no debe estar en el centro de nuestras vidas. Es importante volver a reconocer valores y principios fundamentales y demostrar nuestra realidad.

Qué más hermoso que conocer y encontrar personas llenas de humildad. La humildad es una virtud que realmente engrandece a las personas. No es humilde quien solo busca sus propios intereses o no valora a los demás; no es humilde quien no admite otras formas de pensar. El ser humano cuando es humilde sabe reconocer sus debilidades y fortalezas, sabe portarse con sabiduría y sencillez y ello le permite obrar sin complejos de superioridad.

La humildad no significa estar por debajo de los demás. No me refiero al que sea sumiso o desconocer el mérito de quien se siente orgullo de sus logros y avances. Ser humilde es ante todo ser realista, alguien que reconoce la condición humana, en la que todo hombre ha de volver al polvo del que surgimos y que como está escrito “nada hemos traído a este mundo, y sin duda, nada podremos sacar”.

En esa realidad, el hombre sabio puede entender en qué consiste la verdadera humildad, que no es otra cosa que saber que él al igual que toda la humanidad solo pueden perdurar si existe Dios. De lo contrario, todo orgullo y gloria, son vanos, ilusorias, vanaglorias cuando se enfrente con su verdadera condición mortal.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Más en Opinion