La Opinión de KellyMar : Pueblo Pequeño, Paraíso Grande – Haber nacido y vivir en un pueblo es tener una gran fortuna que algunas veces olvidamos que se tiene. Yo tuve y tengo esa fortuna aún, y contrario a lo que se piensa que en un pueblo no se tiene futuro, hay muchas limitaciones de progreso y pocas oportunidades, lo anterior depende de su pensamiento, el cual ha sido contrario al de las personas que se han fijado en el potencial y proyectándose a mejorar han establecido aquí negocios como hoteles, gimnasios, restaurantes, peluquerías, postrerias, colegios, discotecas, miradores, ferreterías, bancos, panaderías, farmacias, supermercados, entre otros tantos, aportando a la economía local y al crecimiento del nivel de vida de sus habitantes.
Yo tuve la fortuna de haber tenido juegos con mis vecinos de barrio todos los días casi a la misma hora después de hacer las tareas del colegio, de salir a comer un “chupete” o “raspado” al parque, de salir a montar bicicleta, de ir con mi mamá a la plaza de mercado a comprar los víveres cada fin de semana y luego tomar “ponche” con buñuelos, que mi papá me llevara dar a una “vuelta totumo” (esto se refiere a un paseo por las principales calles) en su moto mientras él iba saludando a todos los que se encontraba. Así crecí pensando que la amistad y la niñez es mejor en las calles, las frutas y verduras frescas solo se consiguen en la galería, la mejor golosina es de hielo con dulce rojo y leche condensada, que no se puede ser un “don nadie” porque casi todos se conocen entre sí, así crecí y puedo considerar todo lo anterior como grandes ventajas de ser “pueblerinos”.
Ahora me dirán quienes han tenido que estar largas temporadas fuera por cualquier motivo que es imposible en algún momento no extrañar el pueblito y su estilo de vida, añorar los festivales donde llegan propios e invitados a disfrutar de este estilo de vida acogedor y que por estas fechas con estas circunstancias de pandemia se ha anhelado aún más vivirlo y compartirlo. Entonces con orgullo y pertenencia por lo que nos brinda nuestro municipio resaltemos más lo bueno, dejemos de criticar y culpar una administración, veamos más las oportunidades, pongamos las quejas a un lado y sin pena digamos “soy de pueblo” y serlo no me hace sentir pequeño.
Gracias Campoalegre, a la tierra que me vio nacer y feliz cumpleaños!