Opinión De Mario Benedicto Parra: Biografías de palabras (14) El dedo – El dedo que le cortaron los integrantes del comando armado que aniquiló a Santrich para cobrar los 10 millones de dólares de recompensa que ofrecía Estados Unidos, desata controversia en ese país y aunque la huella del dedo meñique que se cotejó con el registro decadactilar de Seuxis Pausias Hernández (Santrich) coincidió plenamente, a las autoridades de Estados Unidos no les convenció el meñique y ya emitieron una primera negativa de pagar la recompensa por el exguerrillero.
Investigo el origen de la palabra dedo y deriva de la latina digĭtus de donde a su vez deriva el actual término digital. La palabra dedo cobra gran importancia si consideramos que es utilizada muy frecuentemente en sentido directo o figurado en nuestro hablar cotidiano.
Los dedos son apéndices articulados de la mano y del pie. Cada uno de los dedos de la mano tiene su nombre: pulgar, índice, corazón o medio, anular y meñique. Los niños cuando no tienen buenas habilidades matemáticas, lo primero que hacen es contar con los dedos de la mano, vale decir, aprendemos a contar con los dedos. Los dedos se usan también como medida de longitud. Una persona que entiende poco o es bastante tarada o torpe, se dice que sólo tiene “dos dedos de frente”. Los niños en las escuelas levantan el dedo índice para hacerse notar con la maestra, ya sea porque quieren hacer o contestar una pregunta. Ahora, si usted levanta el dedo cordial, el de en medio, cuando va manejando, y se lo muestra a alguien, le estará diciendo una grosería o lo estará insultando porque el otro conductor se le atravesó o por alguna otra razón que le hizo enfadar. “No quiero que la gente me señale con el dedo” dice una político que se resiste admitir que ha cometido un acto de corrupción o cuando a una persona al señalársele con el dedo lo están juzgando por un acto delictivo que tal vez no cometió.
Cuando la señora llega del supermercado cargada de bolsas y el marido está muy ocupado viendo el futbol, ella dirá: “Como vengo y ni siquiera mueves un dedo para ayudarme. No mover un dedo significa no preocuparse o esforzarse por nada ni nadie. Hay quienes cruzamos los dedos cuando deseamos tener buena suerte en algo. En Colombia es muy común el “dedazo” en el sector oficial cuando arbitrariamente, con abuso de autoridad se elige a un servidor público a dedo.
“Meter el dedo en la llaga” es una expresión coloquial utilizada cuando una persona trata de indagar algo. El origen de esta expresión surge cuando Jesucristo resucita después de morir en la Cruz y el apóstol Tomás no les creía a los otros apóstoles el cuento de la resurrección, por lo que hasta que no tocó las llagas y heridas que habían quedado en el cuerpo de Cristo tras sufrir un verdadero calvario, no se convenció de que efectivamente frente a él estaba Jesús de Nazaret.
A dos dedos de locución adverbial coloquial que significa “Muy cerca de”, “a punto de “, ejemplo: Estuve a dos dedos de caer al abismo. Se levantan los dedos como juramento de cumplimiento de alguna cosa o cargo. Los niños pequeños se chupan el dedo. Chuparse el dedo también significa hacerse el tonto, fingirse incapaz para hacer algo. Cuando uno se lastima un dedo sea de la mano o del pie, suele suceder que tropezamos precisamente en la parte herida o enferma. El examen tradicional de la próstata, se realiza con el dedo. Hay una enfermedad que se llama “Síndrome del dedo azul”
“Meter a alguien el dedo en la boca”, se usa para afirmar que una persona no es tan tonta como se suponía. Ahora, “meterle a alguien los dedos”, significa sonsacarle, para que diga ciertas cosas, ejemplo: “Le metieron los dedos en la boca para enterarse de la campaña sucia que adelantan en contra del candidato de la oposición”. En cambio, la expresión “no chuparse el dedo”, significa “ser despierto y no dejarse engañar, sabe bien dónde está la trampa”. Para tocar un instrumento con destreza y habilidad se deben poner muy bien los dedos. Cuando alguien habla mucho y no deja hablar, le ponen el índice sobre los labios señalándole con este gesto que debe callarse.
Esa comida está para chuparse los dedos, decimos cuando sentimos un gran placer al comer o hacer una cosa. Cuando es escasa la asistencia a una reunión, se dice que podían contarse con los dedos de una mano. En Campoalegre cuando el parque está lleno de gente, es costumbre unir las yemas los dedos para significar que hay mucha gente y decimos que está tuquio el parque.
Choquemos esos cinco dedos de una mano amiga. ¡Hasta pronto!