Opinión De Mario Benedicto Parra: Preguntas antes, durante y después de elecciones
¿Dejarías de hablarle a tu hermano porque votó por Petro?
¿Dejarías de saludar a tu familia porque votó por Rodolfo y no por Fico?
¿Dejarías de abrazar a tu mamá porque prefiere a un candidato político que no te gusta?
¿No volverías a invitar a casa a tus primos o sobrinos porque votan nuevamente en blanco y contribuyen al continuismo?
¿Dejarías de hablarle a tu amigo a amiga porque votará por el candidato que tu detesta?
¿Intimidarás a tus hijos con desheredarlos sino no votan por el que tu digas?
¿Eliminarías del Facebook a alguien de tu familia por sus posturas políticas?
¿Excluirías del Whatsapp a tu mamá o tu hermano o hermana porque no votó por el candidato de tu preferencia?
¿Despedirías a los trabajadores y empleados que no voten según tu preferencia?
Todos los días vemos en los medios de comunicación y en las redes sociales cómo nos dividimos más los colombianos en los ambientes familiares, académicos y laborales.
No se nos debe olvidar que las elecciones pasan y la vida continua y debemos tener la capacidad, el discernimiento y la sabiduría de discutir sin pelear, de escuchar al otro sin prejuzgarlo, sin juzgarlo, sin insultarlo o excluirlo.
Considero que cuando alguien piensa en términos apocalípticos se torna agresivo y destructor, lo aconsejable es buscar ayuda profesional para que acepte que el fanatismo no es buen aliado. Debemos buscar la civilidad en la política; a los ciudadanos nos toca despolitizar la vida cotidiana, las relaciones sociales y las redes sociales. No deje de abrazar a su propia mamá, ni deje de hablarle a sus hermanos, hermanas, amigos, amigas, colegas, compañeros de trabajo o de estudio por un desacuerdo ideológico o por preferencias políticas porque después de elecciones, seguramente, todo seguirá igual o peor. Si de verdad se quiere un cambio en Colombia, el mismo debe empezar en nosotros mismos. ¡Hasta pronto!